La Facultad Regional Mar del Plata de la UTN fue sede de un encuentro pionero que vinculó ciencia, industria y Estado para analizar los retos del desarrollo energético marino. Hubo enfoque en regulación, ambiente, tecnología y formación de ingenieros.
La Universidad Tecnológica Nacional (UTN) Facultad Regional Mar del Plata marcó un hito al realizar la I Jornada sobre Exploración, Producción y Logística Offshore, un espacio de discusión que congregó a actores del mundo académico, empresas especializadas y organismos públicos, con la mirada puesta en el potencial del Mar Argentino y los desafíos que implica producir energía en alta mar.
La actividad comenzó con la acreditación de los asistentes y la apertura formal del decano, Ing. Fernando Scholtus, quien planteó el valor estratégico de integrar la formación tecnológica con la evolución de la matriz energética. “El rumbo energético exige ingenieros preparados, pero también diálogo interdisciplinario”, sostuvieron desde la facultad como espíritu rector del encuentro.
El primer bloque estuvo a cargo de Sebastián Arismendi, que brindó una introducción técnica sobre exploración offshore y situó el análisis en la dinámica geológica, sísmica y productiva del Mar Argentino. Su aporte funcionó como marco para las exposiciones posteriores.
Luego, Fernando Halperin, referente del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG), puso el foco en la transición energética, la educación y la sostenibilidad como ejes que atraviesan a la industria. También advirtió sobre la importancia de mejorar la comunicación social del sector. “La tecnología offshore no es solo un desafío científico; también es un reto para construir confianza pública”, dejó como una de las conclusiones conceptuales de su bloque.
Desde la región, Héctor de Santa Ana, de la estatal uruguaya ANCAP, compartió la experiencia del vecino país en exploración offshore, aportando una perspectiva comparada sobre planificación, regulación y operación. Esa mirada regional cobró aún más densidad cuando Arismendi retomó la palabra para desarrollar un bloque sobre producción offshore.
La jornada avanzó hacia las entrañas tecnológicas del subsea con Diego Lamacchia, de Leviticus Subsea, que mostró cómo se estructuran y operan los sistemas de producción submarina, mientras que Diego Lamacchia, de Leviticus Subsea, dedicó su intervención a explicar los sistemas de producción submarinos, sumergiéndose —literalmente— en tubos, válvulas y control remoto en el fondo marino.
El tramo técnico final fue responsabilidad de Alejandro Devereux, de la Agencia Marítima Internacional (AMI), que desgranó la logística offshore y las operaciones marítimas de alta complejidad: desde el aprovisionamiento de plataformas hasta maniobras de embarcaciones en condiciones extremas. Su exposición cerró el círculo operativo de la actividad, que también ofreció un panel de conclusiones, preguntas del público y la posterior entrega de certificados a los disertantes.
Pulso técnico y puente formativo
El valor de la jornada no solo estuvo en su densidad técnica. Los perfiles de los expositores —con experiencia en campañas sísmicas, operaciones submarinas, gestión pública y logística marítima— permitieron trazar un mapa integral del offshore, combinando miradas geológicas, económicas, regulatorias y de ingeniería aplicada. Esa convergencia, remarcan desde la facultad, permitió “formatear preguntas que dialogan con la formación actual de los ingenieros y con la ingeniería que el país necesitará”.
“La primera de muchas”
Desde la UTN sintetizaron el propósito del encuentro en un lineamiento institucional: “conectar la universidad con el mundo productivo y las agencias públicas para potenciar la transferencia tecnológica y la formación de recursos humanos”. En la misma línea, el decano Scholtus profundizó la idea proyectiva del espacio: “Fue el inicio de un ciclo y no un hecho aislado”. Para el 2026, la facultad aspira a consolidar una agenda regular de jornadas, orientada a capacitación, actualización técnica y producción de conocimiento para la industria energética marina.
La frase que dejó Scholtus al cierre, enviada también como textual por la UTN, funcionó como declaración de rumbo: “esta será la primera de muchas jornadas del offshore, con la intención de instalar el tema en una agenda estable de formación y debate”. Una apuesta a largo plazo en un sector que —como el mar— sigue profundo, desafiante y en expansión.