El Partido buscará tener la presidencia del Cuerpo a través del concejal Ariel Martínez Bordaisco. Al respecto Vilma Baragiola es la encargada de negociar con otros bloques. En otra órbita el diputado Maximiliano Abad también pelea por ese lugar.
El intendente electo Guillermo Montenegro tendrá una dura tarea ni bien asuma la intendencia el 10 de diciembre. Además de afrontar los primeros conflictos como el pago de salarios y aguinaldo a los municipales, los guardavidas y distintos temas que deja la actual gestión, el flamante jefe comunal deberá decidir quién ocupará la presidencia del Concejo Deliberante.
No será una decisión sencilla. Montenegro no tiene concejales propios y por ello deberá apoyarse indefectiblemente en la UCR y también buscar consensos en otros bloques políticos. Por ello el nombre que se elija será “estratégico” y “fundamental” para no tener problemas con el deliberativo.
El radicalismo sabe de esos problemas, tiene bien claro cuáles son las necesidades y falencias políticas de Montenegro y por ello va por la presidencia del Cuerpo. Para no dejar ningún cabo suelto la UCR se muestra unida bajo el mismo objetivo, las negociaciones con otros bloques políticos comenzaron y la imagen es de unidad, sin grietas para conseguir la presidencia.
En ese sentido Vilma Baragiola en los pasillos del Concejo Deliberante le aseguró a Loquepasa.net que “la presidencia del cuerpo debe ser para el Radicalismo” y destacó que “estamos trabajando en eso, unidos en el bloque para conseguirlo”, resaltó.
En la disputa por ese lugar clave que define el funcionamiento del Concejo Deliberante también está el concejal Alejandro Carrancio. Cuenta con el apoyo del senador Lucas Fiorini y el dirigente y actual Ministro de Gobierno de María Eugenia Vidal, Joaquín de la Torre.
La definición no será sencilla para Guillermo Montenegro. Está en juego el consenso absolutamente necesario en el deliberativo para poder gobernar. En ese marco la UCR se muestra bajo una unidad que claramente tiene su peso. Al mismo tiempo Carrancio da pelea, tiene hombres “pesados” que lo apoyan y además sabe que esta vez no se le puede escapar.