Así lo afirmó, mediante una carta, el candidato a gobernador, Guillermo Castello, quien, tras salir del oficialismo para competir en el espacio de José Luis Espert, agregó: “Esperaban un cambio más rápido”. “Confío en que la Junta Electoral de la Provincia oficialice no solo mi candidatura, sino también la de cientos de candidatos que en tiempo y forma han inscripto sus candidaturas”, señaló.
El diputado Guillermo Castello elaboró una carta, en la cual anunció los motivos de su alejamiento de Cambiemos y su candidatura a gobernador por el espacio del aspirante a presidente, José Luis Espert.
“La tibieza e impotencia de Cambiemos decepcionaron a muchos electores que esperaban un cambio más rápido y profundo”, afirmó el legislador, quien planteó una serie de reformas que no fueron consideradas en su totalidad por el oficialismo.
En tanto, en el escrito se resalta las complicaciones administrativas que surgieron para distintas postulaciones que surgieron desde el frente Despertar, entre ellas la de Castello: “Confío en que la Junta Electoral de la Provincia oficialice no solo mi candidatura, sino también la de cientos de candidatos que en tiempo y forma han inscripto sus candidaturas”.
A continuación la carta completa:
COMIENZA UNA NUEVA ETAPA, UN NUEVO DESAFIO
Cambiemos se conformó con la promesa de terminar con el populismo luego de 12 años de kirchnerismo. Entiendo que la ciudadanía nos dio dos grandes mandatos: recuperar las instituciones del país y encarar las profundas reformas estructurales necesarias para salir de una decadencia que lleva más de 70 años.
Buena parte de lo primero se cumplió: independencia judicial, organismos de control que fiscalizan, combate a la corrupción, estadísticas confiables, etc.
Buena parte de lo segundo quedó pendiente: reforma política y electoral, combate al nepotismo, a los privilegios y al “curro de los derechos humanos”, liberación de las vías públicas de piquetes, etc.
No se avanzó con convicción con las reformas laboral y previsional, la reducción del Estado, del gasto público y de los impuestos; la desregulación y el fomento de la libre competencia en la economía, entre otras.
En estos casi cuatro años de diputado provincial propuse iniciativas que respondían a ese compromiso original de Cambiemos con la ciudadanía: legalización de las plataformas digitales de transporte (Uber, Cabify), Ley Antinepotismo, ordenamiento del espacio público para quitarle los planes a quienes cortan rutas, baja de impuestos, desregulación de grandes superficies y farmacias, privatización del astillero Río Santiago, prohibición de paros totales en la Educación y el transporte público, derogación de la obligatoriedad de hacer mención a “30.000 desaparecidos” en los textos oficiales, etc.
En pocas palabras: propuse más libertad, más competencia, más meritocracia, más transparencia, menos gasto público, menos impuestos y menos privilegios.
Lamentablemente estas iniciativas no fueron acompañadas por mi espacio político.
Chocaron contra el gradualismo y contra lo “políticamente correcto”.
El “Si se puede”, se convirtió en NO SE PUEDE.
La tibieza e impotencia de Cambiemos decepcionaron a muchos electores que esperaban un cambio más rápido y profundo y termina su ciclo con no pocas cuentas pendientes.
En la convicción de haber sido elegido para impulsar el cambio que exigía la ciudadanía, creo haber respetado el mandato de mis votantes.
Agotada la misión histórica de Cambiemos, surge Juntos Por el Cambio, una nueva configuración que incluye a Picheto y otros peronistas; una conformación que no va en la dirección que el país necesita. Es el mismo Pichetto que frenó la reforma laboral en el Senado, por lo que no se entiende cómo ayudaría a encarar reformas la misma persona que las impidió.
No es la mejor integración para encarar esas reformas ni para combatir las corporaciones, las mafias sindicales y las piqueteras. Por el contrario, todo indica que se mantendrá el status quo. Y Argentina no puede esperar más.
Por todo eso, siendo coherente con las ideas que en todo momento he propuesto y defendido desde mi banca, he decidido seguir peleando por ellas con quien creo que mejor las encarna: José Luis Espert, el dirigente actual que mejor representa los valores de libertad, reducción de impuestos, competencia y combate a los privilegios
Por eso he aceptado su ofrecimiento para acompañarlo como candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires.
Confío en que la Junta Electoral de la Provincia oficialice no solo mi candidatura, sino también la de cientos de candidatos que en tiempo y forma han inscripto sus candidaturas para competir democráticamente en nuestra provincia.