La dirigente de CICOP, Micaela D’Ambra, alertó sobre el impacto de los recortes en hospitales y centros de salud. Habló de aumento de la mortalidad infantil, caída en la vacunación, falta de insumos y un sistema “al límite” de su capacidad.
La dirigente de CICOP Mar del Plata, Micaela D’Ambra, lanzó una fuerte advertencia sobre la situación que atraviesa el sistema sanitario argentino y aseguró que las políticas de ajuste impulsadas por el Gobierno nacional ya generan consecuencias “gravísimas” en hospitales, vacunatorios y centros de salud.
La referente sindical sostuvo que el deterioro sanitario impacta tanto en el sector público como en las obras sociales y la medicina privada. “La salud está en una crisis profunda. Están explotados los hospitales, las obras sociales y el sistema privado. Esto tiene responsables y consecuencias concretas sobre la vida de la gente”, afirmó durante una entrevista con Radio 10 Mar del Plata,.
Uno de los puntos más críticos de sus declaraciones estuvo vinculado al aumento de la mortalidad infantil. “Hacía 20 años que no aumentaba. No hablamos de estadísticas: hablamos de chicos que murieron”, expresó, al tiempo que relacionó esa situación con el desmantelamiento de programas sanitarios y áreas del Ministerio de Salud.
D’Ambra también alertó por el regreso de enfermedades prevenibles y la caída en las campañas de vacunación. Según explicó, se redujeron horarios de vacunatorios, faltan trabajadores y dejaron de funcionar equipos territoriales que recorrían barrios para garantizar coberturas.
Además, cuestionó los discursos antivacunas promovidos desde sectores políticos. “Es gravísimo que desde lugares de poder se instalen mensajes anticiencia”, sostuvo.
La dirigente describió además el impacto cotidiano de la crisis económica sobre los pacientes. “Todos los días vemos personas que no pueden pagar tratamientos o medicamentos. Hay familias que dejaron de comprar remedios porque no llegan a fin de mes”, indicó.
Finalmente, advirtió que el escenario podría agravarse durante el invierno. “Estamos entrando a una etapa con guardias saturadas, menos personal y menos recursos. El sistema no va a dar abasto si esto continúa así”, concluyó.