El fiscal general Daniel Adler estará a cargo de la coordinación del distrito. El procurador habilitó nuevos cargos de auxiliares fiscales, destacó el esfuerzo presupuestario del MPF y advirtió sobre las consecuencias de la falta de recursos en la implementación del régimen procesal.
El procurador general de la Nación interino, Eduardo Casal, dispuso la creación de la Fiscalía de Distrito de Mar del Plata, que —con la implementación plena del Código Procesal Penal Federal (CPPF)— a partir de este lunes será la cabeza del Ministerio Público Fiscal de la Nación en una extensión territorial abarcada por 35 partidos del centro y sur de la provincia de Buenos Aires, con una población superior a 1,9 millón de habitantes.
El procurador Casal designó interinamente a cargo de la coordinación de la Fiscalía de Distrito al fiscal general Daniel Adler, como fiscal revisor al fiscal federal Juan Pablo Curi y como fiscal revisor suplente al fiscal federal Juan Manuel Portela.
La Fiscalía de Distrito será la cabeza del MPF, que pasará a estar conformado por la Unidad Fiscal Mar del Plata y las sedes descentralizadas de Dolores, Azul, Tandil y Necochea. Esta nueva estructura reemplazará a las fiscalías generales ante la Cámara Federal y ante el Tribunal Oral Federal de Mar del Plata y a las fiscalías federales con sede en esa ciudad y en cada una de las ciudades donde ahora funcionará una sede descentralizada.
En la misma resolución que pone en marcha la nueva Fiscalía de Distrito Mar del Plata, el procurador Casal habilitó la designación de ocho auxiliares fiscales, que se sumarán a los diez ya designados.
Casal marcó que “los plazos que se están fijando para la entrada en vigencia del CPPF en cada uno de los distritos, no son compatibles ni con el cuadro de necesidades para hacer frente a la readecuación institucional que requiere la reforma procesal para su efectividad, ni con los tiempos necesarios para su satisfacción, incluso mediante soluciones de contingencia”.
El procurador además dispuso incrementar la dotación de agentes en las sedes fiscales del distrito con el inicio de un “proceso de asignación de refuerzos mediante la afectación de cargos pertenecientes a la reserva existente dentro de la esfera de esta Procuración”.
En tal sentido, advirtió que “en tanto la transición procesal al sistema acusatorio siga sin ser complementada presupuestariamente con un incremento de la dotación de personal del MPF a los efectos de que se encuentre en condiciones de asumir eficazmente su nuevo rol, y frente al lógico agotamiento de esas plazas de contingencia, la realidad marca que en el futuro se dificultará aumentar las plantas de personal de las dependencias que funcionan en los distritos en los que se
El procurador advirtió que “la imposibilidad de contar con los medios mínimos para afrontar este camino no solo colocará en riesgo la eficacia misma de la aplicación del sistema acusatorio, sino que además afectará gravemente la autonomía funcional y la autarquía financiera que constitucionalmente le corresponde a este Ministerio Público Fiscal y, con ello, la buena administración de justicia”.