Tras el fallecimiento de un hombre que buscaba sustento en el Predio de Disposición Final y murió aplastado por un camión, la Diócesis reclamó políticas inclusivas, trabajo digno y un nuevo modelo de gestión de residuos centrado en la dignidad humana.
El Secretariado de Pastoral Social de la Diócesis de Mar del Plata expresó su “profunda tristeza” por la muerte de un reciclador en el Predio de Disposición Final de residuos, donde buscaba alimento y sustento para su familia, y llamó a toda la comunidad a convertir la tragedia en un punto de inflexión social.
A través de un comunicado , la Pastoral sostuvo que el hecho interpela a toda la sociedad y advirtió que “el desarrollo no puede construirse al margen de la dignidad humana”, al tiempo que reclamó respuestas concretas para quienes sobreviven en condiciones extremas a partir del reciclado informal.
Desde la Iglesia local señalaron que la tragedia debe impulsar un compromiso conjunto entre el Estado, el sector privado y la sociedad civil para diseñar políticas que integren inclusión social, economía circular y condiciones laborales seguras para recicladores urbanos.
En ese sentido, plantearon la necesidad de avanzar hacia modelos de gestión de residuos que reconozcan el trabajo de quienes viven del reciclado, incorporando esquemas de formalización, protección y desarrollo humano. “Es imprescindible colocar a la persona en el centro”, remarcaron.
La Pastoral citó al Papa Francisco para reforzar su mensaje sobre el derecho de toda persona a una vida digna y a un desarrollo integral, subrayando que una sociedad justa debe garantizar que nadie arriesgue su vida por conseguir el pan diario.
Finalmente, convocaron a la comunidad marplatense a renovar una “cultura del encuentro, del cuidado y de la responsabilidad compartida”, con el objetivo de evitar que hechos de esta magnitud vuelvan a repetirse.