La concejal Virginia Sívori criticó duramente el expediente aprobado por mayoría oficialista en la comisión de Obras del Concejo Deliberante. Afirmó que se trata de un “cheque en blanco” que habilita la construcción en altura sin precisiones técnicas ni participación vecinal.
En medio de la creciente polémica por el uso reiterado de excepciones para habilitar obras en zonas residenciales, la concejal de Unión por la Patria, Virginia Sívori, expresó fuertes críticas al expediente aprobado esta semana por la comisión de Obras del Concejo Deliberante, que permite la construcción de nuevos edificios en el tradicional barrio Stella Maris.
Se trata de un proyecto impulsado por el gobierno municipal que busca cambiar la zonificación de un terreno ubicado en Alvear 2271, entre Colón y Brown. El objetivo es desafectar el predio del Distrito Residencial Siete (R7), donde solo se permiten viviendas unifamiliares, para incorporarlo al Distrito Residencial Tres (R3), que habilita construcciones multifamiliares de hasta ocho pisos y 1900 metros cuadrados.
“Creemos que al expediente le falta información. Todo lo que nos contó la presidenta de la comisión de Obras no figura en el expediente. En el expediente simplemente se pide desafectar el distrito residencial 7 y afectar a un distrito residencial 3 que permitiría construir en altura”, advirtió Sívori.

La edil remarcó que el terreno en cuestión colinda con una zona preservada patrimonialmente, lo que debería implicar mayores recaudos a la hora de autorizar obras de gran escala. “Ya nos ha pasado en otros casos, pero no queremos acostumbrarnos a esto. Cuando llega un pedido de excepción, tiene que venir con el proyecto de lo que estamos votando y permitiendo construir”, señaló.
Sívori fue más allá y calificó el expediente como un “cheque en blanco”. “No tenemos acceso al proyecto, no nosotros como concejales, sino que al no figurar en el expediente, tampoco podemos hacer que la comunidad sepa qué es lo que se quiere construir ahí”, afirmó.
Para la concejal opositora, el mecanismo adoptado por el oficialismo representa un modelo de ciudad “sin planificación” y basado en “parches” o acuerdos particulares. “No nos parece que sea la manera. Insistimos en que cuando llegan estos expedientes acá, estaría bien que tengan más información: quién está detrás, qué es lo que quieren desarrollar, cuál es la empresa que lo solicita. No puede ser todo tan genérico”, subrayó.
A pesar de los cuestionamientos, el expediente fue aprobado por la mayoría automática que ostenta el oficialismo en la comisión, sin el respaldo de los bloques opositores y sin informes técnicos que detallen el impacto urbanístico de la obra en el barrio.