Tras la muerte de un hombre en situación de calle, concejales de Unión por la Patria emitieron un duro comunicado donde acusan al intendente Guillermo Montenegro de abandono, violencia institucional y búsqueda desesperada por ser convocado al gabinete de Javier Milei. Pidieron la interpelacion de Baragiola y Goncalvez.
La muerte de Gustavo Cabello, un hombre en situación de calle hallado sin vida en medio de una ola de frío polar, generó una fuerte reacción política en Mar del Plata. Este miércoles, el bloque de concejales de Unión por la Patria difundió un comunicado en el que apuntan directamente contra el intendente Guillermo Montenegro por su responsabilidad institucional y la violencia ejercida por la Patrulla Municipal.
“La crueldad tiene consecuencias. Háganse cargo”, comienza el comunicado difundido por los ediles opositores, quienes cuestionaron duramente al jefe comunal por “su desesperación por ser convocado como ministro por Milei” y su “falta de compromiso con la ciudad”. “Su vocación por huir de Mar del Plata la conocemos desde hace tiempo, pero ahora estamos hablando de vidas humanas”, afirmaron.
Los concejales expresaron su “dolor e indignación” ante lo sucedido y repudiaron que Montenegro relativizara las denuncias públicas de vecinos que acusaron a la Patrulla Municipal de haber hostigado, golpeado y robado pertenencias al hombre fallecido. “Fueron relatos concretos, valientes y públicos. Frente a eso, el intendente elige mirar para otro lado, descalificar y negar”, sostuvieron.
En ese sentido, desde el bloque confirmaron la presentación de un pedido de interpelación urgente a los funcionarios responsables del área de Seguridad y Desarrollo Social, Rodrigo Goncalvez y Vilma Baragiola, además de exigir sanciones a los agentes de la Patrulla implicados.
“El intendente fue votado para resolver problemas, no para hacer la performance de pseudo sheriff libertario”, señalaron, y remarcaron que los discursos de odio que bajan desde el poder “tienen consecuencias reales”, sobre todo en las personas más vulnerables.
Finalmente, el comunicado concluye con un llamado a la reflexión: “Quizás, cuando finalmente se vaya de Mar del Plata, Montenegro no vuelva nunca más. Pero las consecuencias de su paso irresponsable por el gobierno local van a permanecer, y las vamos a tener que enfrentar quienes sí elegimos vivir y trabajar por esta ciudad”.