La intrascendencia es vulgaridad

La intrascendencia es vulgaridad

Quedan tan solo 6 días, con un debate en un canal abierto pendiente, para que concurramos a las urnas. Los consultores y opinólogos indican que solo el 6% de los votantes aún no definió su voto. Más allá de eso todavía queda tela por cortar, y boletas cortadas y completas por repartir.

17 de octubre de 2023

La campaña política no encuentra el fondo de pozo. Hace meses estamos en caída libre y el golpazo es inevitable. Los políticos demostraron que no están a la altura. Aquel que no lo quiera ver es parte del problema.

 

Seguramente caemos en la trampa del desánimo, pero es muy difícil escapar a la realidad refugiados o escondidos en algún fanatismo miope y conveniente.

 

Los carpetazos vuelan mientras escasean las ideas. El #Insaurraldegate compite mano a mano con el #Melcogate mientras Javier Milei dice que el peso es “estiércol” y es denunciado penalmente por el Presidente de la Nación. Todo muy normal.

 

Los medios juegan su partido, a esta altura se ponen alguna de las camisetas sin ningún pudor. Es sano que los comunicadores tengan la libertad de expresar sus ideas libremente, es absurdo que se escuden en la supuesta objetividad y vergonzante que señalen con el dedo a aquel que hace lo mismo pero responde a otro signo político.

 

Mientras tanto, la política (casi unánimemente) parece culpar de todos los males al déficit fiscal, en palabras de Javier Milei parece que Milton Friedman ganó la batalla cultural. Deberíamos observar las consecuencias de la aplicación del modelo económico/político de Friedman en Chile, Reino Unido y Estados Unidos. Pero a esta altura es casi imposible tratar de discutir más allá de la tilinga agenda mediática. Pocas veces el denominado “círculo rojo” ha dejado en evidencia sus herramientas para influir en un proceso electoral. Las urnas tendrán la última palabra.

Estamos a menos de una semana de saber quién dirigirá los destinos de nuestra ciudad por los próximos 4 años. Hace tan solo unos meses la elección parecía un trámite, desde el entorno del Intendente soñaban con 15 concejales lo que les hubiera permitido reconfigurar el tablero político local.

 

A tan solo 6 días de las elecciones en Juntos por el Cambio se conforman con seguir contando con el desempate que les garantiza la presidencia del Concejo Deliberante como garante de gobernabilidad. Allí se abrirá un nuevo frente de disputa si es que Guillermo Montenegro logra la reelección. ¿Seguirá el radicalismo conduciendo los destinos del deliberativo o el alcalde buscará entronizar a alguien de su fuerza política?.

 

Mucho se habló en estos años del modelo Mar del Plata como un ejemplo de coalición de gobierno, pero en realidad, y como ya hemos explicado, el gobierno se encuentra compartimentado, así como cuando acomodamos el placard en nuestras casas. Los funcionarios son simples piezas que responden a una lógica de construcción política y no de gestión pública, no es una coalición de gobierno sino que es una forma de perpetuar la lógica electoral en el funcionamiento del Estado. Entre todos los contribuyentes sostenemos un modelo electoral que hasta esta elección ha resultado exitoso solo a la hora de contar los votos.

 

¿Cambiaría esta lógica si lograran imponerse Fernanda Raverta o Rolando Demaio?. Por desgracia la respuesta es negativa. La (auto)destrucción de los partidos políticos como agentes capaces de transformar la realidad derivó en la ausencia de proyectos políticos serios y previsibles. Todo vale para mantener el poder vaya a saber uno para qué.

 

Entre tantos carpetazos la mugre llegó nuestra ciudad. En las últimas horas se multiplicaron los rumores y las denuncias en relación a que alguna fuerza política directa o indirectamente estaría tratando de lograr (o no) una vinculación entre el posible votante de Milei con el probable votante de Montenegro.

En base al devenir de los acontecimientos existen a esta altura dos opciones a la hora explicar lo sucedido:

 

Opción 1) Existe una línea bastante evidente a la hora de buscar posibles vasos comunicantes: Luis Barrionuevo.

 

La relación entre el gastronómico y el intendente es conocida por todos. A tal punto llegó el entendimiento que Mercedes Morro integró la lista de Juntos por el Cambio en 2021 y logró asegurarse su banca hasta 2025.

 

Más allá de los vaivenes en las relaciones políticas nunca se registraron rupturas entre los posibles protagonistas de esta historia, es más mucho se ha construido en el imaginario en torno al nivel de influencia que el dirigente sindical supo tejer en nuestra ciudad. Seguramente buena parte del relato es producto de la imaginación de los marginales del poder, pero a la hora de buscar posibles responsables de una movida que significa un gasto significativo e intenta vincular a Milei y Montenegro no es difícil imaginar la mano del nuevo padrino del león libertario.

 

Opción 2) Según lo indicado por el candidato a intendente de LLA las boletas que se están repartiendo serían falsas ya que al menos algunas de las papeletas repartidas tendrían errores groseros en la impresión. Está posibilidad echaría por tierra (o no) la posibilidad de involucrar al mentor Barrionuevo en este costoso chascarrillo.

 

 

Ante esta posibilidad cabe preguntarse cuántos sobres se repartieron y a quién favorece este escandalete. Lo cierto es que para chiste es bastante caro y para operación bastante burda.

 

Más allá de las opciones, esta situación generó la reacción de buena parte de los miembros del partido Crear que apostaron por Javier Milei mucho antes de ser un fenómeno electoral. A los muchachos de Crear que supieron ser massistas, vidalistas y ahora libertarios no debería sorprenderlos estás anécdotas electorales que no tienen ningún correlato en el resultado final de una elección.

 

¿Cómo queda parado el radicalismo en este nuevo sainete?. Algunos indican que la boleta se estaría distribuyendo respetando el tramo que encabeza Maxi Abad, sugestivo detalle. Todo demasiado raro, absurdo e intrascendente.

 

A tan solo unos días de las elecciones dedicamos una columna a una bolsita con un par de boletas cortadas. Es un buen resumen de este proceso electoral tan intrascendente como vulgar.

 

Hasta la próxima (será antes de la elección).

 

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