Delincuentes armados irrumpieron en viviendas de Parque Luro y El Grosellar. En uno de los asaltos, una pareja de jubilados fue reducida y la mujer terminó atada a una silla, en una nueva muestra de la violencia que atraviesa estos hechos.
La inseguridad continúa golpeando a Mar del Plata y la violencia vuelve a quedar en el centro de la escena. Dos entraderas en barrios de la zona norte expusieron nuevamente la preocupación por una modalidad delictiva en la que los ladrones irrumpen en las viviendas y someten a sus víctimas para concretar los robos.
Uno de los episodios ocurrió en el barrio El Grosellar, donde una pareja de jubilados fue sorprendida por cinco delincuentes armados y encapuchados cuando se preparaba para salir de su casa.
Los asaltantes obligaron al hombre, de 77 años, y a su esposa, de 70, a ingresar a la propiedad. Una vez dentro, los redujeron y comenzaron a revisar los ambientes. Durante el asalto, la mujer fue atada a una silla, mientras su marido era intimidado por los delincuentes.
El grupo escapó con una suma de dinero en dólares y pesos. La llegada de móviles policiales habría precipitado la huida de los ladrones por la parte trasera de la vivienda.
Pero la secuencia había comenzado en Parque Luro. Allí, un hombre fue interceptado por delincuentes cuando llegaba a su domicilio, en inmediaciones de Cardiel y Artigas. Los asaltantes ingresaron a la casa, sustrajeron distintas pertenencias y escaparon en el automóvil de la víctima.
Ese mismo vehículo fue utilizado posteriormente para trasladarse hasta El Grosellar y quedó abandonado en las inmediaciones de Parque Camet.
Los dos hechos vuelven a poner el foco en la inseguridad que atraviesa distintos sectores de la ciudad, con robos domiciliarios en los que la violencia contra las víctimas agrava el temor y la preocupación de los vecinos. La investigación quedó en manos de la Justicia.