La entidad que agrupa a comerciantes y empresarios marplatenses reclamó una acción conjunta y efectiva de las autoridades para frenar la ola delictiva en la ciudad. “El comerciante ya no denuncia, expresa la bronca e impotencia ante el incremento de hechos delictivos”, advirtió Blas Taladrid.
La Unión del Comercio, la Industria y la Producción de Mar del Plata (UCIP) volvió a encender las alarmas por el incremento de hechos delictivos que sufren los comercios de la ciudad y reclamó una respuesta concreta de las autoridades provinciales, municipales, judiciales y policiales.
El presidente de la entidad, Blas Taladrid, advirtió que la inseguridad se ha profundizado en los últimos meses y que los comerciantes, cansados y desalentados, muchas veces ya no realizan denuncias. “El comerciante ya no denuncia, expresa la bronca e impotencia ante el incremento de hechos delictivos, por lo cual deben cambiarse las estrategias de medición de zonas calientes para la prevención del delito”, sostuvo.
Taladrid subrayó que la UCIP mantiene un rol activo en la elaboración de diagnósticos y propuestas, pero que la responsabilidad final recae en el Estado. “Somos responsables de gestionar los temas relacionados a nuestros sectores, pero no por los resultados, que corresponde al Estado brindarlos. La seguridad es una labor indelegable del Estado y su poder de policía y de juzgar”, enfatizó.

En este marco, la cámara empresaria detectó modalidades delictivas diferenciadas según las zonas: robos nocturnos en el centro comercial Juan B. Justo y robos diurnos en el centro comercial 12 de Octubre. Tras reuniones con comerciantes, policía, fiscalía y la Secretaría de Seguridad municipal, se implementaron protocolos para intentar reducir la actividad delictiva, aunque desde la UCIP consideran que las soluciones estatales “aún no son óptimas” y evalúan medidas privadas a través del asociativismo comercial.
La entidad también solicitó al Concejo Deliberante la utilización de la banca 25 para exponer la problemática, que incluye la inseguridad, el comercio ilegal y el uso indebido de los espacios públicos. Además, en el marco de la Semana Social de la Iglesia, Taladrid transmitió personalmente la preocupación al gobernador Axel Kicillof, reclamando mayor intervención de la provincia.
“Las gestiones no se limitan al municipio, que ya comprometió la entrega de botones antipánico. También trabajamos con la policía y la fiscalía, a quienes avisamos inmediatamente de delitos para que actúen de oficio. Pero necesitamos resultados concretos y urgentes”, concluyó Taladrid.