El índice cayó notoriamente respecto al 3,3% de marzo. Sin embargo, los alimentos aumentaron 3,2% a pesar del congelamiento de precios.
La inflación de abril fue de 1,5%, una marcada una desaceleración respecto al 3,3% que había registrado en marzo, informó este jueves el Indec.
De esta manera, tal como preveían las consultoras privadas, durante la cuarentena cayó el ritmo de suba de precios, en medio del parate en la actividad económica. El 1,5% de abril es la cifra más baja desde noviembre de 2017, cuando había sido de 1,4%.
En los primeros cuatro meses del año la suba de precios fue de 9,4% y en considerando los últimos doce meses, el IPC interanual ascendió a 45,6%. Es el cuarto mes consecutivo de desaceleración de esta medición desde el pico de 53,8% en diciembre.
Pese al congelamiento de precios que ordenó el Gobierno al inicio de la cuarentena, los valores de los alimentos y bebidas volvieron a subir por encima del promedio, ya que tuvieron un incremento de 3,2% de acuerdo al organismo estadístico.
En este rubro el Indec registró aumentos pronunciados en distintos cortes de carne como paleta (8,9%), cuadril (6,1%) y carne picada (5,8%). El filet de merluza subió 9,5% y el queso cremoso, 9,2%. Entre los productos estacionales, el kilo de naranja subió 57,2%, la cebolla 31,6%, la batata 17,2% y la papa 11,6%.
En segundo lugar se ubicó -a pesar de ser uno de los sectores más golpeados por la cuarentena- Recreación y cultura, con 2,3%.