El fin de semana largo dejó una de las postales más preocupantes para la ciudad: una ocupación hotelera que apenas ronda el 25%, caída del consumo y fuerte preocupación entre comerciantes, hoteleros y gastronómicos por el impacto sobre la principal actividad económica local.
A pocos días del inicio de las vacaciones de invierno, Mar del Plata atraviesa un panorama que preocupa a todo el sector turístico. El fin de semana largo dejó una ocupación hotelera que apenas se aproxima al 25%, un nivel muy por debajo de las expectativas y que vuelve a reflejar el impacto de la crisis económica sobre el principal motor de la economía de la ciudad.
Desde el Colegio de Martilleros y Corredores Públicos, su presidente, Guillermo Rossi, explicó que las reservas anticipadas fueron escasas y que existe la expectativa de recibir visitantes sobre la fecha, especialmente provenientes del AMBA y del denominado turismo de cercanía, habitual en este tipo de recesos.
Sin embargo, la preocupación va mucho más allá de este fin de semana. En distintos sectores advierten que la retracción del consumo ya afecta de manera estructural a la actividad turística y comercial, con consecuencias directas sobre el empleo y la economía local.
Las cifras más recientes de la Unión del Comercio, la Industria y la Producción (UCIP) refuerzan ese diagnóstico. Durante junio, las ventas minoristas descendieron un 5,7% respecto del mismo mes del año pasado, profundizando una tendencia negativa que ya se había manifestado en abril y mayo. Desde la entidad señalaron que la pérdida del poder adquisitivo continúa deteriorando el nivel de actividad y reclamaron medidas que permitan recuperar el consumo y sostener el empleo formal.
La situación también genera inquietud entre hoteleros y gastronómicos. El secretario general de UTHGRA Mar del Plata, Pablo Santín, sostuvo que los flojos resultados de los últimos fines de semana largos no permiten ser optimistas de cara al receso invernal, una etapa clave para sostener la actividad durante la temporada baja.
En la misma línea, el ministro bonaerense de Producción, Augusto Costa, atribuyó el escenario a las políticas económicas del Gobierno nacional y aseguró que la caída del turismo interno se tradujo en menos visitantes, estadías más cortas y un fuerte desplome del consumo, especialmente en destinos como Mar del Plata, donde la actividad turística constituye uno de los pilares fundamentales de la economía.