La crisis económica dispara la indigencia y la pobreza en Argentina durante el primer trimestre de 2024

La crisis económica dispara la indigencia y la pobreza en Argentina durante el primer trimestre de 2024

La indigencia se disparó al 24,7% sin la asistencia estatal, mientras que la pobreza alcanzó el 55%, reflejando un grave deterioro de las condiciones de vida.

18 de agosto de 2024

Durante el primer trimestre de 2024, Argentina atravesó un complejo escenario político y económico marcado por una pronunciada devaluación y ajustes fiscales impulsados por el gobierno de Javier Milei. A pesar de la implementación de transferencias monetarias y subsidios destinados a los sectores más vulnerables, las cifras oficiales y de consultoras especializadas revelan un alarmante incremento en los niveles de indigencia y pobreza en todo el país.

 

Según un informe de la consultora exQuanti, basado en los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC, la indigencia habría alcanzado el 24,7% en el primer trimestre de 2024, si no se hubieran mantenido los planes de asistencia del gobierno. Esto significa que uno de cada cuatro argentinos estaría viviendo en condiciones de extrema vulnerabilidad. La cifra representa un salto de siete puntos porcentuales respecto al cuarto trimestre de 2023, cuando la indigencia se ubicaba en 17,7%. En comparación con el mismo período del año anterior, el aumento es aún más pronunciado, con una suba de 11,5 puntos porcentuales desde el 13,2% registrado en el primer trimestre de 2023.

 

El Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) corroboró esta tendencia, indicando que la indigencia, con la implementación de los programas sociales, se elevó a 20,3% en el primer trimestre de 2024. Esta cifra también refleja un incremento significativo respecto al 14,6% registrado en el último trimestre de 2023 y casi el doble del 8,9% observado un año atrás.

 

Agustín Salvia, coordinador del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, advirtió que Argentina está atravesando un proceso de empobrecimiento en dos niveles. “Vemos clases medias bajas que caen en la pobreza en términos estadísticos y monetarios, principalmente por la pérdida de poder adquisitivo, sin posibilidad de compensar con más trabajo”, explicó Salvia, subrayando que los programas sociales no son suficientes para sostener un “piso bajo” de pobreza extrema.

 

Los datos de exQuanti refuerzan esta visión al señalar que, aunque las transferencias del Estado han ayudado a mitigar la pobreza extrema, su impacto en la reducción de la pobreza general es limitado. En el primer trimestre de 2024, la pobreza con planes sociales se situó en el 55%, mientras que sin ellos habría sido ligeramente superior, alcanzando el 55,4%.

 

Algunos analistas mantienen un cauto optimismo sobre la capacidad de los planes sociales para reducir la pobreza extrema, aunque advierten que se requiere una estrategia más integral para frenar el deterioro de las condiciones de vida en el país.

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