La movilización será el próximo miércoles frente al Congreso y marcará el inicio de una serie de medidas impulsadas por las centrales sindicales. Entre las alternativas que analizan figura la convocatoria a un paro general.
La Confederación General del Trabajo (CGT) encabezará el próximo miércoles una nueva movilización junto a las dos CTA, la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP) y organizaciones de jubilados, en lo que será el inicio de un plan de lucha escalonado contra el Gobierno nacional que podría extenderse hasta fin de año.
La convocatoria fue confirmada por la central obrera a través de sus canales oficiales bajo el lema: “La seguridad social es un derecho: marchamos junto a las y los jubilados”. La concentración está prevista para las 15 en la intersección de Avenida Rivadavia y Rodríguez Peña, frente al Congreso de la Nación, desde donde reclamarán por la defensa de los haberes previsionales, el sostenimiento de los ingresos y mejores condiciones de vida para los adultos mayores.
La protesta forma parte de una estrategia acordada entre la CGT, las CTA y los movimientos sociales para unificar las acciones frente a las políticas del Gobierno nacional. El esquema comenzó a delinearse tras una serie de reuniones entre las organizaciones y tomó mayor impulso luego de que la UTEP anunciara una nueva etapa de protestas por el cierre del programa Volver al Trabajo.
Lejos de tratarse de una movilización aislada, los dirigentes sindicales buscan sostener un cronograma de acciones que mantenga la presión sobre el Ejecutivo durante los próximos meses. En ese contexto, comenzó a tomar fuerza la posibilidad de convocar a un paro general, una medida que hasta hace poco era descartada por la conducción de la CGT y que ahora forma parte de las alternativas en análisis.
Aunque todavía no existe una definición formal, las fechas que evalúan las centrales se ubican entre noviembre y la primera quincena de diciembre. El secretario general de la CTA Autónoma, Hugo Godoy, planteó la posibilidad de realizar «una gran marcha y paro» antes o durante la visita del papa León XIV a la Argentina, prevista para noviembre, mientras que dentro de la CGT algunos sectores consideran más conveniente avanzar con esa medida hacia diciembre.
De esta manera, la movilización del miércoles marcará el comienzo de una nueva etapa de confrontación sindical con el Gobierno, con una estrategia basada en la coordinación entre gremios y organizaciones sociales y la posibilidad de profundizar las medidas de fuerza en los próximos meses.