El secretario adjunto de la regional local, Miguel Guglielmotti, advirtió que la iniciativa mantiene aspectos que perjudican derechos históricos y sostuvo que la adhesión sindical será masiva, especialmente por la participación de los gremios del transporte.
El paro general convocado contra la reforma laboral impulsada por el gobierno nacional tendrá un elevado nivel de adhesión en Mar del Plata, según anticipó el secretario adjunto de la CGT Regional, Miguel Guglielmotti, quien cuestionó con dureza el contenido del proyecto y alertó sobre sus consecuencias para los trabajadores.
El dirigente sindical señaló que, si bien el oficialismo resolvió eliminar el artículo vinculado a las licencias médicas que contemplaba recortes salariales según la patología o accidente, el resto de la normativa se mantiene intacta. En ese sentido, consideró que la modificación fue parcial y no altera el espíritu general de la ley, que —según evaluó— introduce cambios de fondo en el sistema laboral.
Guglielmotti advirtió que uno de los puntos más sensibles es el debilitamiento de los convenios colectivos, lo que, a su entender, abriría la puerta a condiciones laborales más flexibles y menos favorables. Entre los aspectos que generan preocupación, mencionó la posibilidad de “extender la jornada laboral mediante mecanismos como el banco de horas, sin el correspondiente pago de horas extras, y la creación de herramientas que, afirmó, implican un recorte significativo en el esquema de protección social”.
En esa línea, el dirigente calificó la iniciativa como “un retroceso en materia de derechos laborales”. Sostuvo que el proyecto implica “volver a un modelo que reduce garantías históricas y que afecta la estabilidad de los trabajadores”. Además, afirmó que el rechazo a la reforma fue creciendo entre distintos sectores, lo que fortaleció la decisión de la central obrera de avanzar con una medida de fuerza a nivel nacional.
Respecto del impacto local, Guglielmotti aseguró que la regional marplatense acompañará plenamente la huelga y remarcó que numerosos sindicatos confirmaron su adhesión. Subrayó especialmente la participación de los gremios vinculados al transporte, lo que anticipa una jornada con fuerte impacto en la actividad cotidiana de la ciudad.
La medida de fuerza se enmarca en el plan de lucha definido por la central obrera frente a la reforma laboral promovida por la gestión del presidente Javier Milei, que desde el sindicalismo consideran perjudicial para el conjunto de los trabajadores. Según la dirigencia, el paro busca expresar el rechazo a los cambios y reclamar la revisión de los puntos más cuestionados de la iniciativa.