El gobernador bonaerense encabezó el acto de apertura del 148° período de sesiones ordinarias de la Legislatura provincial.
En el marco de la apertura de sesiones de la Legislatura provincial, el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, explicó este lunes que recibió una provincia «en situación de abandono» y dijo que «no es chicana ni revancha» pero se ve «obligado a decir que se trata de un gobierno (el de María Eugenia Vidal) que en el último tiempo ni siquiera venía frecuentemente a la capital provincial».
El gobernador Axel Kicillof afirmó que su gobierno «está poniendo en marcha a la provincia de Buenos Aires y empezando a hacer la diferencia» respecto de la gestión de María Eugenia Vidal.
Kicillof dijo que «tal vez más importante hoy que esta apertura de sesiones se tiene que celebrar después de mucho tiempo se iniciaron las clases en toda la provincia de Buenos Aires, donde los únicos privilegiados son los niños y niñas».
«A pesar de las emergencias que estamos transitando y los condicionamientos externos, puedo decir que en estos 82 días estamos poniendo en marcha a la provincia«, aseguró el mandatario, quien agregó: «No podemos dejar de mencionar de dónde venimos, cómo estamos, cuál es la situación social de la provincia, como repasó ayer el Presidente sobre el país».
«Estamos en una etapa de transición, contraste y recuperación, pero quiero empezar por una buena noticia: el turismo tuvo la mejor temporada de los últimos cuatro años», señaló.
Para Kicillof, “la temporada de verano mejoró en la costa atlántica gracias a las medidas tomadas en solo 82 días por el Gobierno nacional y la provincia de Buenos Aires».
En tanto, dijo que “los bonaerenses perdieron el 12% del poder adquisitivo de su salario en los últimos cuatro años». Además, precisó que “en la provincia de Buenos Aires hubo también un fortísimo ajuste en el presupuesto: en Salud (-16%), Educación (-22%), Vivienda (-16%), Seguridad (-28%) y Ciencia (-21%), pero el Servicio de Deuda subió (+110%)».
A su vez, se refirió sobre la situación carcelaria: «Tenemos una superpoblación carcelaria del 100% (50 mil internos sobre 25 mil plazas). Este problema es viejo, pero el anterior gobierno lo agravó. La Constitución dice que eso es inhumano».