Kicillof encabezó un acto en San Martín donde cuestionó la paralización de la obra pública nacional y apuntó contra el gobierno de Javier Milei.
El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, retomó su confrontación con el presidente Javier Milei al denunciar que, desde el inicio de la actual gestión nacional, se cumplen 500 días sin obra pública.
En ese sentido, el mandatario provincial encabezó un acto en la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), acompañado por su ministro de Infraestructura y Servicios Públicos, Gabriel Katopodis, entre otros funcionarios provinciales y locales, y emitió un discurso en el cual profundizó sus críticas al Jefe de Estado.
Durante su intervención, el gobernador Kicillof denunció que la paralización de la obra pública afecta directamente a la educación, la salud y la infraestructura vial. “A los 500 días de Milei sin obras no podemos dejar de dar testimonio de las pérdidas que están ocasionando”, expresó.
El líder provincial calificó como “criminal” la decisión del Gobierno nacional de frenar la obra pública, al remarcar que se trata de “escuelas y hospitales que no se terminan”. En ese mismo sentido, cuestionó el ajuste libertario y afirmó que “desde que llegó Milei le están reventando el bolsillo a los argentinos”.
Por otro lado, Gabriel Katopodis, exministro de Obras Públicas de la Nación y actual titular de Infraestructura bonaerense, también se pronunció en el acto y señaló que el plan económico actual “no tenía obra pública y el del FMI tampoco”. Asimismo, el funcionario afirmó que, por decisión de Kicillof, la Provincia continuará con las obras que pueda sostener. “Con esfuerzo, se va a seguir”, aseguró.
El acto oficial también contó con la presencia del intendente de San Martín, Fernando Moreira; la ministra de Hábitat bonaerense, Silvina Batakis; y el rector de la UNSAM, Carlos Greco. Durante el evento, las autoridades celebraron la reactivación de una estructura de hormigón de diez pisos en la universidad, cuya construcción se retomará íntegramente con fondos provinciales.
En ese marco, Kicillof eligió cerrar su intervención con una interpelación directa al Presidente y cargó nuevamente contra las políticas de ajuste del Gobierno nacional. “Basta Milei de ocasionarle este daño al pueblo argentino”, demandó el jefe provincial.
Finalmente, la jornada concluyó con un aplauso en homenaje al papa Francisco, en línea con el gesto realizado por el arzobispo de La Plata, Gustavo Carrara, durante la misa en honor al Pontífice. Durante su discurso, Kicillof también recordó al Santo Padre y afirmó que “se ha perdido al más importante vocero de la justicia social”.
Por último, el líder bonaerense señaló que la muerte de Francisco deja la misión de sostener sus ideas en momentos adversos, donde “una derecha desalmada y cruel” ha planteado “una guerra” contra inmigrantes y desplazados, al tiempo que instauró el “sálvese quien pueda”.