Juicio CNU II: la fiscalía solicitó diez años para Corres y reclusión perpetua para Ullúa, a quien le atribuyó ocho homicidios

Juicio CNU II: la fiscalía solicitó diez años para Corres y reclusión perpetua para Ullúa, a quien le atribuyó ocho homicidios

Durante su alegato, el representante del MPF sostuvo que se comprobó durante el debate los roles que los dos acusados tuvieron en Mar del Plata dentro de la asociación ilícita enmascarada en la agrupación de ultraderecha Concentración Nacional Universitaria.

9 de octubre de 2020

Al cerrar un alegato que se extendió durante cinco audiencias, el fiscal general Pablo Ouviña requirió la condena de Eduardo Salvador Ullúa y Héctor Oscar Corres a las pena de reclusión perpetua y diez años de prisión, respectivamente, por ser ambos autores del delito de asociación ilícita.

 

El representante del Ministerio Público Fiscal encontró al primero de ellos como coautor de ocho homicidios calificados en concurso material entre sí y con la privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida mediante el empleo de violencia y amenazas en perjuicio de una de las víctimas.

 

En medio de la pandemia y con la virtualidad como punto de encuentro de las partes, avanza así el debate que lleva adelante el Tribunal Oral Federal de Mar del Plata -integrado por los jueces Daniel Obligado, Nicolás Toselli y Enrique Méndez Signori. El juicio continuará con la exposición de las querellas.

 

Al analizar la responsabilidad de Ullúa, el fiscal explicó que formaba parte del núcleo de la CNU: “estuvo involucrado en todas las acciones desde el momento mismo en que la organización hizo su presentación en sociedad, especialmente en el asesinato de Silvia Filler”, detalló.

 

Y en esta línea, profundizó: “Ullúa fue específicamente designado como uno de los responsables de cumplir con la orden de llevar adelante una depuración ideológica del peronismo en Mar del Plata, y la CNU se convirtió en uno de los brazos de la asociación ilícita para ejecutar esa orden en esta ciudad”.

 

En función de su rol asignado, Ullúa ocupó puestos tanto en la Universidad como en la Fiscalía Federal. Esto “lo pone en un lugar con capacidad para influir tanto en la selección de los blancos, como en la planificación y en la ejecución de los operativos”. Y al analizar la noche denominada del 5×1, en la que fueron víctimas Enrique Elizagaray, Guillermo Enrique Videla, Jorge Enrique Videla, Jorge Lisandro Videla y Bernardo Goldenberg; los asesinatos de los contadores Daniel Gasparri y Jorge Stoppani; y el secuestro y asesinato de María del Carmen Maggi, señaló que Ullúa co-determinó quiénes serían las víctimas; co-planificó cómo se realizarían los hechos; y participó de las ejecuciones.

 

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