Tras la negativa de provincia a autorizar la reapertura, los bloques políticos discuten formas de apoyo y salidas para un sector que está al borde de la quiebra. Acuerdos en ciertos puntos pero desacuerdos en otros. En el medio hay cruces y reclamos al intendente.
El Concejo Deliberante trabaja en distintas posibilidades para colaborar con el sector gastronómico de Mar del Plata, uno de los rubros más castigados por la pandemia del coronavirus. Por tal motivo, los concejales recibieron el viernes pasado a un grupo de representantes de la actividad.
Tras ello se comenzó a trabajar en un documento único donde se le solicita al gobernador Axel Kicillof la autorización para que los locales gastronómicos pueden regresar a su actividad. Sin embargo la “negociación” política no está resultando sencilla.
Desde el oficialismo rechazan la postura del gobernador de no habilitar la actividad. “Esta decisión de las autoridades provinciales de mantener a nuestra ciudad en Fase 4 impide que reabran. Claramente es muy difícil mantener una empresa con más de 3 meses de inactividad y con costos fijos”, planteó la concejal Cristina Coria.
“Estamos trabajando en cómo avanzar en la reapertura. Hay matices de cómo encararlo pero sí hay un compromiso de trabajar para la pronta reapertura del sector en el mejor de las situaciones. Seguimos avanzando con el expediente que autoriza al intendente a otorgar permisos precarios de apertura pero tiene el voto negativo del Frente de Todos”, disparó la edil.

El objetivo de esa iniciativa del oficialismo es aprobar el otorgamiento de permisos precarios para la apertura de actividades cuyas autorizaciones estén pendientes de resolución por Provincia o Nación.
En ese marco el Frente de Todos dio su posición en torno a la negociación. “Nosotros acompañamos fuertemente al sector gastronómico y al intendente también lo hemos acompañado. Cuando nos presentó la ordenanza relacionadas a donaciones que recibe el municipio lo apoyamos. Ahora le pedimos que nos cuente en que está utilizando esas donaciones pero lamentablemente no nos acompañó”, dijo el concejal Marcos Gutiérrez, enviando un claro mensaje al intendente Montenegro.
“El pedido de apoyo a la gastronomía lo vamos a acompañar todos porque no queremos que ningún sector de Mar del Plata caiga. Estamos a disposición de nación y provincia para que ninguno de estos sectores caiga en una situación irreversible”, agregó.
Queda claro que una nota para apoyar públicamente a los gastronómicos y al mismo tiempo una serie de medidas para alivianar la situación del sector contará con el apoyo de todos los bloques políticos. En cambio los permisos precarios para autorizar al intendente a permitir la apertura es una cuestión mucho más complicada donde todavía no hay consensos.