El presidente de Remicop, Guillermo Messina, advirtió que algunos conductores presentan documentación adulterada para trabajar con plataformas de transporte y cuestionó la falta de controles municipales. Además, defendió el pedido de un aumento del 27% en la tarifa de taxis y remises, en un contexto de caída de la actividad y suba de costos.
El uso de Inteligencia Artificial para falsificar certificados de antecedentes penales encendió una nueva alarma en el sector del transporte de pasajeros. Guillermo Messina, presidente de Remicop, denunció que algunos conductores de aplicaciones presentan documentación adulterada para trabajar y cuestionó los mecanismos de control sobre quienes trasladan pasajeros en Mar del Plata.
“Los certificados de antecedentes que suben no siempre son verdaderos”, advirtió Messina, al referirse a las facilidades que ofrecen las nuevas herramientas tecnológicas para modificar documentos. El dirigente también cuestionó que las aplicaciones no exijan los mismos requisitos que se les solicitan a taxistas y remiseros, como contar con licencia profesional y no tener antecedentes penales.
En ese marco, puso en duda que la Municipalidad pueda garantizar una regularización efectiva de la actividad y reclamó “mayores responsabilidades para las empresas que operan mediante plataformas”, dijo en diálogo con Extra Radio.

Por otra parte, Messina se refirió al pedido de aumento del 27% en las tarifas de taxis y remises, que deberá analizar el Concejo Deliberante. Según explicó, los valores no se actualizan desde el año pasado y el incremento solicitado busca compensar el avance de la inflación y el encarecimiento de los insumos.
“Esta semana va a aumentar un 10% el gas”, ejemplificó. También remarcó que el ajuste no representa solamente un costo para mantener los vehículos, sino que repercute directamente en los ingresos de los choferes.
La situación del sector está atravesada por la crisis económica y la competencia con las aplicaciones de transporte. Messina sostuvo que la multiplicación de vehículos distribuyó los viajes entre más conductores y que, para alcanzar una cantidad de servicios que permita sostener la jornada, muchas veces es necesario pasar hasta 12 horas al volante.
Además, consideró que la actividad depende cada vez más del movimiento económico de los propios marplatenses y no solamente de la temporada turística. “Necesitamos que la gente de Mar del Plata trabaje más y gane más”, planteó, al describir las dificultades que atraviesa el sector durante los meses de menor actividad.