Inflación altísima, la política mete la cola

Inflación altísima, la política mete la cola

La teoría reconoce distintas causas de inflación, entre otras: por tracción de la demanda agregada, por influencia de costos, por expectativas, estructural, por puja distributiva, inercial, cambiaria, por mercados monopólicos, por diferencia entre la oferta y demanda de dinero. Para vencer a este flagelo se deben atacar, en un mismo momento, todas las causas juntas y ganar una a una todas esas batallas, cualquier cabo que quede suelto, una batalla perdida puede volver a encender el fuego inflacionario.

16 de mayo de 2022

La Divina Comedia es un poema donde se mezcla la vida real con la sobrenatural, cuenta el viaje del poeta, guiado por Virgilio, por los reinos del “Más Allá”, el infierno, el purgatorio y el paraíso, por mandato de Beatriz, su amada, símbolo de la Sabiduría y el Amor divinos. Dante nos enseña que el peor infierno no lo es por el fuego, sino que el infierno es aquel lugar en el cual NO HAY ESPERANZA. Generar la ilusión de lograr un objetivo que luego no se alcanza produce desesperanza. ¿Lo sabrán el Señor Presidente, el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires?, porque han iniciado sus propias guerras contra la inflación conociendo de antemano que no van a tener buenos resultados, por un sinfín de razones, entre ellas porque no utilizan instrumentos para frenar la inercia inflacionaria, en momentos en que el banco central aumenta periódicamente la tasa de interés, devalúa del tipo de cambio oficial, y paralelamente hay incremento en el precio de las tarifas; hemos pasado a partir de marzo (6,7%) y de abril (6%) a una inflación en niveles más altos. La desmedida emisión del segundo semestre del 2021 nos está pasando la primera de las facturas.

 

El gobierno solo utiliza una herramienta para la GUERRA  a través de la secretaría de comercio interior, la regulación, el control de precios, no tendrá resultados positivos porque ataca los efectos y no las causas. Una herramienta que podría ser útil inserta en un plan integral. No crear falsas esperanzas nos llevó a realizar un artículo “¿Venceremos a la inflación a martillazos?” En mayo de 2021 y un año después estamos con el mismo problema que nos afecta y sin miras de que se resuelva prontamente.

 

En un país hiperpresidencialista, con un gobierno debilitado, con un presidente que no ha sido el líder que esperaba la sociedad, porque se quedó en el pasado (En cada plática vocifera: “Nosotros con Néstor hicimos…”) y no se anticipa a los dilemas acuciantes de la época, como por ejemplo: problemas de empleo que surgen por avance de la tecnología, salida de profesionales del país, inteligencia artificial, el rol de las neurociencias en los procesos de aprendizaje,  problemas por desigualdad, hambre y pobreza cada vez mayores, deterioro de las condiciones medioambientales entre otros. Es cierto que no todas las personas están capacitadas para entender estos temas, pero puede orientarse con asesores adecuados.

 

Muy por el contrario mal asesorado por su equipo, por ejemplo el día 28 de abril participó de la Asamblea de la CAME y subrayó el Presidente:  “El crecimiento es muy grande, la recuperación del empleo es real y el consumo crece, pero tenemos que ponernos a trabajar todos para que la inflación no se vuelva ganancia de unos pocos y pérdida de muchos”. El título principal de “El Cronista” el 29 de abril decía: “Por la inflación, el consumo de la clase media cayó 1,5% en el primer trimestre del año”. Lo que exime de comentarios.

 

El 29 de abril el Presidente afirmó al visitar la planta de la empresa Nissan en Santa Isabel, Córdoba junto al gobernador Juan Schiaretti, “que la industria automotriz está creciendo y que este año Argentina va a producir el doble de autos que el año pasado”. Días antes recibió copia de una carta con referencia a la “Comunicación BCRA – A 7466 – Parada de Plantas”, la Asociación de Fabricantes de Automotores (Adefa), la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC), y SMATA,  manifestaron su “preocupación” por la falta de respuesta ante el “abastecimiento necesario para la fabricación de la cadena de la industria automotriz” dirigida al presidente del banco central con copia al ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, y al jefe de Gabinete, Juan Manzur donde se le alertaba que por la falta de dólares la producción no puede seguir adelante.

 

La nota que unió a la patronal con el gremio dice: “Se adjunta a la presente la lista de fabricantes (un listado de casi 50 empresas) de autopartes a los que se les agotará el cupo Simis (permisos de importación) categoría A en los próximos meses. Esta situación continuará agravándose en los sucesivos meses, ya que alcanzará progresivamente al resto de las empresas autopartistas y terminales, teniendo como resultado paradas de producción, suspensión del personal de toda la cadena productiva (aproximadamente unos 80.000), como así también un impacto negativo muy significativo en las exportaciones y en el índice de la actividad industrial (IPI)”.  Aclaremos que una SIMI-A, (donde están las licencias automáticas), limita la importación de insumos al mismo valor del 2021 más un 5%. Con inflación internacional (precios más altos) se permite importar menos, producto del CEPO, entonces ¿Cómo se va a duplicar la producción en la industria automotriz si se importan menos insumos?.  

 

Ese mismo día Alberto Fernández dijo que la industria es la única que brinda puestos de trabajo en una clara visión anticuada y muy discutible.

 

Inmerso en contradicciones permanentes el Presidente le dice a Kristalina Georgieva que el acuerdo con el FMI “es su plan”, y luego con otros interlocutores critica al FMI. El acuerdo aprobado en el Congreso y firmado evita la explosión, le marca la cancha al gobierno, con cuatro líneas de cal: a) consolidación fiscal gradual, b) reducción del financiamiento monetario, c) aumento del ritmo de devaluación,  d) tasa de interés positiva.  La guerra Ucrania – Rusia cambió las marcas anteriores por lo que se habla de recalibrar las metas, hasta ahora sin resultado. La división interna del Frente de Todos, que desata un enfrentamiento no ayuda y lo más preocupante es que no se ve CONVICCIÓN para llevar adelante el acuerdo firmado.

 

La inflación genera inconvenientes: En el acuerdo con el FMI pega de varias maneras:  Las tarifas a la energía iban a subir alrededor de 40% según Martín Guzmán, (20% según Federico Basualdo y Federico Bernal) estimando una inflación de 48% para todo el año.  Si ahora la inflación se estima en 75%, lejos de acercar los precios de la energía a su “valor”, en cualquier caso se atrasan más.  El tipo de cambio oficial se venía devaluando a razón de un 1% mensual en 2021, en marzo y abril del 2022 se elevó a 4% esa devaluación pero con inflación de marzo de 6,7% pasa como con las tarifas aumentamos la velocidad del ajuste y estamos más lejos del objetivo. Entre marzo de 2021 y marzo de 2022 la variación del dólar oficial fue del  21%, mientras que la  inflación medida por el IPC fue de  55,9%, la  inflación en alimentos 60,6%,  Ropa,  prendas de vestir y calzado 67,6%, Salud 55,7%.  Se sigue aumentando el atraso cambiario. El deterioro del peso hace que no puedan acumularse reservas. Lo que se analizó en la reunión por zoom del viernes 29 de abril entre directivos del banco central y funcionarios del FMI, donde Miguel Pesce admitió su preocupación y comunicó que no podía llevar adelante una devaluación mayor del tipo de cambio oficial por la situación económica actual derivada del enfrentamiento interno entre el Presidente y su Vice.

 

El Gobierno genera inflación para licuar su deuda y cerrar su meta fiscal y, cuando se da cuenta que es socialmente imposible, corrige (como ocurre con el Bono de refuerzo), aumenta el gasto y vuelve al punto de partida.  Con esta dinámica este gobierno no resolverá el problema inflacionario.  

 

Se necesita para no empeorar la situación (control de daños) atacar tres cuestiones fundamentales. 1) La emisión monetaria, que en Argentina requiere no tener déficit público para que no haya necesidad de financiamiento, también debe disminuir, el rollover de las leliq. 2) Estabilizar la macroeconomía para poder eliminar los distintos tipos de cambio que pululan por ahí, y avanzar en la eliminación del CEPO a las divisas, que es un cepo al crecimiento de la economía. 3) Ordenar los precios relativos (el precio de un bien expresado en términos de otro). No puede la economía tener un aumento de los alimentos de 70% y el  15% de aumento de la energía , porque con el paso del tiempo se genera una inflación reprimida y luego los bienes cuyos precios quedaron rezagados presionan la olla para acercarse al resto y como llama Ricardo Arriazu arranca “la calesita de los precios relativos”

 

La falta de dirección, de rumbo claro, “impide maximizar la calidad y cantidad de inversiones en capital humano y en capital físico, para así crear todos los empleos productivos necesarios para erradicar la pobreza y reducir, más lentamente, la desigualdad.” decía Juan J. Llach.

 

Siempre los integrantes del peronismo se pelean públicamente, ahora sin límite alguno: Andrés Larroque (Ministro en la provincia de Buenos Aires y miembro de La Cámpora) como hace un tiempo Fernanda Vallejo critica la legitimidad de Alberto Fernández y pide la cabeza de tres ministros del gobierno nacional, Claudio Moroni, Matías Kulfas y Martín Guzmán. El Presidente si los cambia se debilita aún más. Cristina Fernández, critica al Presidente en forma directa o por medio de sus interlocutores porque quiere despegarse de los malos resultados y encontrar un culpable, típico en el manual del populismo.

 

El ejecutivo sondea el cambio del ministro de economía y no llega a buen puerto, ya que los candidatos a reemplazarlo Martín Redrado, Emmanuel Alvarez Agis y ahora Marcos Lavagna (agregado como candidato por su padre Roberto Lavagna hace tres semanas cuando se reunió con el Presidente), le han planteado que necesitan para tomar en cuenta la propuesta que el gobierno plantee primero la unidad interna y luego un NORTE.  Hoy algo impensado. Por otra parte Horacio Verbitsky dice que Kristalina Georgieva a través de la secretaría ejecutiva de la CEPAL  había pedido que no se cambie a Martín Guzmán al menos en los primeros meses de implementación del acuerdo con el FMI. Georgieva es un salvavidas de plomo para Guzmán en la coalición gobernante.

 

No todo es negativo, la recaudación de abril ha subido interanualmente un 64%, la emisión ha bajado considerablemente, el dólar paralelo está bastante estable, el potencial de “vaca muerta” intacto, la minería, la pesca, el sector ganadero, el agro, el sector de la economía del conocimiento continúan vigentes, y otros sectores si el gobierno les saca el pie de encima podrían sumarse para tirar del carro.

 

Atravesamos el purgatorio y para no llegar al infierno la situación económica tiene que mejorar  la coalición gobernante se debe alinear detrás de un objetivo común que genere adhesión del propio gobierno y oposición, encarar la verdadera guerra contra la inflación con un plan consistente que genere confianza y debemos dejar de escuchar los “cantos de sirena».

 

José Luis Stella

Licenciado en Economía

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