El secretario de la Asociación Hotelera, Jesús Osorno, cuestionó el perfil turístico que promueve la ciudad, centrado en recitales y jóvenes que “no consumen en la ciudad”. También reclamó un marco regulatorio para los alquileres temporarios por plataformas.
El secretario de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica (AEHG), Jesús Osorno, advirtió sobre el tipo de turismo que está recibiendo la ciudad a partir de las políticas impulsadas por el municipio y alertó sobre la competencia desleal que generan los alquileres de departamentos a través de plataformas sin control.
“Ahora el perfil de turismo que se busca en la ciudad se centra en los recitales y viene unos pibes. Se meten ocho en un departamento de cuatro. Van al recital, ocho de la mañana vuelven quebrados, salen de nuevo y se van al recital. ¿Qué les deja a la ciudad? Nada”, sostuvo Osorno. Y agregó: “El que deja es el matrimonio que viene, come, está con los chicos o no, va a la playa, alquila una carpa. Es esto, no es nada más que una cuestión de sentido común”.
El dirigente empresario remarcó el impacto del sector en el empleo local: “Nosotros generamos 20 mil puestos de trabajo. Hoy la situación es dura, complicada”, expresó, en diálogo con Extra Radio.
En cuanto a los precios, Osorno rechazó la idea de que vacacionar en el exterior resulta más económico. “Nos comparamos con Camboriú y estamos más baratos, con Uruguay y estamos más baratos. Entonces esta cosa de que nos pegan, que dicen que es más barato afuera, no es cierto. Tenemos que cortar con ese mito”, subrayó.
Por otro lado, el referente hotelero puso el foco en la necesidad de avanzar en una regulación de los alquileres temporarios por plataformas. “Otro problema que tenemos en la hotelería, que en otros países se está regulando —Nueva York, Barcelona, Estados Unidos—, es el alquiler de departamentos informales por fin de semana. Nosotros tenemos que pagar sueldos, impuestos, IVA, y los departamentos nada. Desde distintos ámbitos estamos solicitando un marco regulatorio”, señaló.
Finalmente, Osorno reconoció las limitaciones del municipio para ejercer controles, pero insistió en que debe existir al menos un registro formal. “Entendemos que a lo mejor la municipalidad no tiene el poder de inspeccionar todo. Pero ya teniendo un número de registro, si alguien se queja, anuncia el número de registro y se empieza a restringir un poquito”, concluyó.