La CGT Regional Mar del Plata recuperó el mensaje del Tedeum del 25 de Mayo para reivindicar las luchas populares y alertar sobre el riesgo de la fragmentación social.
En el marco de la conmemoración del 25 de Mayo, la CGT Regional Mar del Plata emitió un pronunciamiento en el que reivindicó el sentido histórico de la fecha patria y, a la vez, expresó su preocupación por el momento que atraviesa el país. Con un llamado a la unidad, la central obrera recogió palabras del arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, pronunciadas durante el Tedeum en la Catedral Metropolitana, para alertar sobre los peligros de la división social, el odio y la pérdida del horizonte colectivo.
“Hacer la revolución, en estos tiempos que corren, es interpretar las luchas populares, atender las necesidades de los más vulnerables y construir una alianza social para la esperanza”, expresaron desde la CGT, en una declaración que buscó articular el legado de mayo con los desafíos actuales del país.
El documento se apoyó en una cita textual de García Cuerva durante la ceremonia religiosa: “El pasado nos enseña que todo lo que amamos se puede destruir en base a la instrumentalización y el odio, ya que priva al cuerpo social de las defensas naturales contra la desintegración y la fragmentación social: rédito instantáneo para los saqueadores de turno e incapacidad presente para pensarnos como Nación. Hay pocas cosas que corrompen y socaban más a un pueblo que el hábito de odiar”.
Desde la central obrera marplatense señalaron que esas palabras “ponen en evidencia el momento crítico que atravesamos como sociedad, con discursos que dividen y políticas que excluyen, cuando lo que se necesita es un proyecto nacional con justicia social, trabajo digno y unidad popular”.
La CGT también hizo énfasis en el rol de los trabajadores y las organizaciones sociales como actores centrales para reconstruir la esperanza en un país más justo: “La verdadera revolución es la que se construye todos los días con solidaridad, con organización y con lucha, no desde la especulación ni desde el desprecio al otro”.
El mensaje concluyó con una convocatoria abierta a todos los sectores sociales, políticos y religiosos: “La Patria se construye entre todos. Hoy más que nunca necesitamos un compromiso colectivo para frenar la fragmentación y volver a pensarnos como Nación con futuro”.