Los días de buenas temperaturas dejan al descubierto la falta de control en el cumplimiento de la cuarentena. Un sistema de fases que ya no es respetado y genera preocupación. Mientras tanto la curva de contagios se mantiene en un nivel muy alto.
Mar del Plata transita por estos días una gran incertidumbre en torno al cumplimiento de la fase 3 de cuarentena. En las últimas semanas la situación se ha relajado drásticamente a pesar que el pico de contagios no cede y la ciudad atraviesa una situación sanitaria “delicada”.
El primer paso que dieron los empresarios gastronómicos de atender a clientes en las veredas y terrazas de sus comercios a pesar de no estar autorizados, abrió la puerta para que otros sectores adoptaran la misma determinación.
Bajo la consigna que “la situación económica no da para más” o “es abrir o fundirnos”, los natatorios y gimnasios adoptaron la misma medida y abrieron sus puertas este miércoles. Al mismo tiempo los pequeños comercios de ropa y calzado dejarán de atender en las puertas de sus locales y permitirán el ingreso de clientes. En las obras privadas también se trabaja normalmente a pesar de la prohibición.
Por otro lado en los paseos costeros se observa diariamente una gran cantidad de personas caminando, circulando en bicicleta, practicando surf, corriendo o paseando. Las plazas del centro, a partir de las buenas temperaturas, están colmadas de personas que toman mate, juegan al básquetbol o disfrutan del aire libre. En muchos de estos últimos casos planteados no se utiliza el barbijo y se comparte el mate como si nada ocurriera.
En ese contexto las camionetas de la Municipalidad que recorren la costa o plazas céntricas haciendo sonar sus sirenas para que la gente regrese a sus domicilios son directamente ignoradas.
Ejemplos que dejan a las claras que la fase 3 de la cuarentena ya no es respetada en Mar del Plata. Queda demostrado que el sistema de fases implementado por la provincia no se cumple a rajatabla. Por eso desde el gobierno comunal sus máximas autoridades aseguran que el sistema de fases es obsoleto y ya no da resultados.
De todas maneras los controles que realiza el municipio, tanto al comercio en general como en los paseos públicos, tiene enormes falencias y dejan la puerta abierta para que cada uno haga lo que le parezca.
Mientras la ciudad transita esta incertidumbre en torno al cumplimento de la fase 3, la curva de contagios no cede y la cantidad de muertos por coronavirus va camino a superar las 250 personas.