La concejal de Acción Marplatense criticó duramente al intendente Guillermo Montenegro tras la publicación de un video donde personal municipal despierta a una mujer en situación de calle y la obliga a retirarse. “Barrer pobres, en vez de asistirlos, es un espectáculo deleznable”, afirmó.
La publicación en redes sociales del intendente Guillermo Montenegro, mostrando a personal municipal y policial despertando a una mujer en situación de calle y obligándola a retirarse mientras él acompañaba la escena con la frase “se terminó”, generó una enorme polémica en diversos sectores. Una de las críticas más contundentes vino de la concejal de Acción Marplatense, Eva Ayala, quien calificó el accionar como un ejemplo de insensibilidad y falta de humanidad.
“Guillermo Montenegro, le deseo que nunca tenga que dormir en la calle. Ni usted, ni sus hijos, ni su esposa”, expresó Ayala en sus redes sociales. Y agregó: “Pero si alguna vez le tocara, con las vueltas que tiene la vida, también le deseo que no le toque transitar esa desgracia con un intendente hipócrita, insensible y violento con la pobreza”.
“La seguridad se lidera en los barrios, no contra los pobres”
Ayala cuestionó la estrategia de Montenegro y denunció que el video refleja una falta de comprensión hacia la problemática social de la pobreza extrema. “A la seguridad hay que liderarla en los barrios, contra el delito. Barrer pobres, en vez de asistirlos, es un espectáculo deleznable”, sostuvo la edil.
El video, que busca transmitir un mensaje de firmeza, fue percibido por amplios sectores como una acción deshumanizante y provocó un amplio debate sobre las prioridades de la gestión municipal frente a la pobreza y la inseguridad.
Críticas desde distintos frentes
La publicación del intendente ha desencadenado una ola de repudios, no solo de la oposición sino también de organizaciones sociales y referentes en derechos humanos, quienes señalan que la pobreza no se combate con expulsión sino con políticas públicas inclusivas.
Por su parte, Ayala cerró su declaración exigiendo un cambio de enfoque en la gestión municipal: “La verdadera fortaleza de un gobierno no está en hostigar a los más débiles, sino en dar respuestas concretas a los problemas estructurales que llevan a estas situaciones”.