A través de piezas gráficas creadas por los propios alumnos, la iniciativa busca sensibilizar a la comunidad educativa sobre la importancia de respetar la privacidad en los entornos digitales, frenar la viralización de contenido íntimo sin consentimiento y prevenir situaciones de grooming.
Estudiantes de 4.º año de un colegio secundario de Mar del Plata pusieron en marcha una campaña de difusión y concientización destinada a promover un uso responsable de las redes sociales y las plataformas digitales, poniendo el foco en la protección de la privacidad, el respeto hacia los demás y la prevención de las distintas formas de violencia digital.
La iniciativa nació como un proyecto elaborado íntegramente por los alumnos, quienes diseñaron una serie de piezas gráficas con mensajes claros y directos para interpelar a sus pares. Frases como «Rompé la cadena», «No compartas», «No viralices», «Lo privado no es contenido para compartir» y «Reenviar también es participar» buscan generar una reflexión sobre el impacto que tiene cada acción dentro del mundo digital.
La campaña pone especial énfasis en que compartir o reenviar imágenes o videos íntimos sin el consentimiento de la persona involucrada constituye una forma de violencia digital que vulnera derechos, puede provocar graves consecuencias emocionales y también derivar en responsabilidades legales para quienes participan de su difusión.

Los estudiantes remarcan que detrás de cada pantalla hay una persona y que detener la circulación de este tipo de contenidos depende del compromiso de cada usuario. En ese sentido, invitan a los jóvenes a asumir un rol activo, evitando compartir material privado y promoviendo una convivencia digital basada en el respeto, la empatía y la responsabilidad.
¿Qué es el grooming?
Como parte de la campaña, los alumnos también incorporaron información sobre el grooming, una de las problemáticas que más preocupa en los entornos digitales.
El grooming es el delito mediante el cual una persona adulta contacta a un niño, niña o adolescente a través de internet, redes sociales, videojuegos o aplicaciones de mensajería con el objetivo de ganarse su confianza para obtener imágenes íntimas, manipularlo o concretar situaciones de abuso sexual.
Entre las principales señales de alerta se encuentran los perfiles falsos, pedidos de mantener conversaciones en secreto, solicitudes de fotografías o videos íntimos, regalos o promesas para generar confianza y presiones para mantener contacto fuera del ámbito digital.
Frente a estas situaciones, la recomendación es no compartir información personal ni imágenes íntimas, cortar el contacto, guardar las pruebas de la conversación, bloquear al agresor y dar aviso a un adulto de confianza para realizar la denuncia correspondiente.
Con esta propuesta, los estudiantes buscan que la comunidad educativa comprenda que la seguridad digital es una responsabilidad compartida y que cada decisión tomada en las redes puede contribuir a construir espacios más seguros y respetuosos para todos.