El dirigente de ATE Mar del Plata, Ezequiel Navarro, hizo un duro balance sobre el impacto de las políticas de ajuste del gobierno nacional en el sector público, señalando el nivel de despidos y la pérdida de derechos laborales.
Ezequiel Navarro, referente local de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), calificó el 2024 como uno de los peores años en la historia reciente para los trabajadores estatales marplatenses. En declaraciones a LoQuePasa.net, Navarro trazó un balance marcado por despidos masivos, recortes presupuestarios y pérdida de poder adquisitivo, atribuidos a las políticas implementadas por el gobierno de Javier Milei.
“Para los trabajadores estatales ha sido probablemente desde la recuperación de la democracia uno de los peores años. Hemos atravesado las reformas del menemismo y los despidos del macrismo, pero nunca habíamos visto un escenario donde un presidente ataque tanto al Estado, lo agreda y despida a sus trabajadores”, afirmó Navarro, aludiendo al achique de la estructura estatal promovido por el gobierno libertario.
El dirigente destacó que, si bien los años 90 fueron un período crítico con despidos masivos, el actual contexto es diferente: “En los 90 se despidió a muchos estatales, pero no se hacía campaña con esto, ni había una parte de la sociedad que lo apoyara. Hoy enfrentamos un escenario en el que el ajuste es legitimado por sectores que parecen desconocer el rol del Estado para nivelar desigualdades y atender a los más vulnerables”.
Navarro también enfatizó la precarización de las condiciones laborales en el sector público y la pérdida del poder adquisitivo: “No solo los estatales, sino todos los asalariados hemos sufrido una disminución en nuestros ingresos. Este año ha sido un golpe para los trabajadores en general”.
Según datos recientes de la Universidad Católica Argentina (UCA), la pobreza alcanza a 29 millones de personas en el país, un dato que el dirigente calificó como “alarmante” y que atribuyó al deterioro de los derechos laborales y sociales.
En su balance, Navarro instó a repensar el modelo de Estado que se quiere construir: “Destruir al Estado que debería suplir las necesidades de los sectores más vulnerables no solo afecta a los estatales, sino a toda la sociedad. Es necesario un debate profundo sobre el rol del Estado en una democracia que busca ser inclusiva”, conluyó.