La referente de la Asamblea Mar Libre de Petroleras de Mar del Plata, Fernanda Génova, criticó la reciente aprobación de un proyecto de exploración sísmica a 190 km de las costas marplatenses, advirtiendo sobre sus impactos en el ecosistema marino y la identidad de la ciudad.
La aprobación de un nuevo proyecto de exploración sísmica en busca de hidrocarburos en las costas de Mar del Plata ha generado una fuerte reacción por parte de sectores ambientalistas. Fernanda Génova, referente de la Asamblea Mar Libre de Petroleras, se mostró crítica ante la decisión del gobierno nacional de habilitar la búsqueda de petróleo, y advirtió sobre las graves consecuencias que estas actividades podrían tener tanto en el ecosistema marino como en la vida de los marplatenses.
“Estamos a tiempo de ser conscientes como marplatenses de que estamos hablando de la identidad de nuestra ciudad”, expresó Génova, quien se ha convertido en una de las principales voces opositoras al avance de la industria petrolera en la región. Según la activista, los proyectos en marcha no solo amenazan a las especies que habitan el mar, sino que también alterarán profundamente la naturaleza turística y pesquera de la ciudad.
Este nuevo intento de encontrar hidrocarburos en el mar llega tras la fallida perforación de un pozo en noviembre de 2023, que resultó en un “pozo seco” sin indicios de petróleo. A pesar de esto, la industria no ha cesado en su empeño, algo que, según Génova, representa una amenaza latente. “La idea de que Mar del Plata podría convertirse en una ciudad petrolera sigue presente, y eso nos preocupa profundamente”, afirmó en diálogo con el Portal de la Universidad.
Las críticas de la Asamblea Mar Libre de Petroleras no solo apuntan a las empresas, sino también al rol del Estado. Génova destacó que las audiencias públicas realizadas en torno a estos proyectos han sido un “acto bochornoso” de carácter meramente administrativo, ya que, a pesar de la oposición manifestada, las decisiones se han tomado de acuerdo a los intereses de las grandes corporaciones. “Invitan a la comunidad a participar en algo en lo que realmente no tenemos poder de decisión”, denunció.
Según la activista, los impactos ambientales de la industria petrolera son devastadores. “El fracking en tierra ha demostrado tener efectos terribles en las comunidades. Lo mismo pasará en el mar si seguimos adelante con estas exploraciones”, alertó. Génova destacó el caso de Bahía Blanca como un ejemplo claro de cómo la actividad petrolera ha afectado gravemente el ecosistema costero, perjudicando incluso a los pescadores artesanales.
El inicio de las tareas de exploración en las aguas de Mar del Plata está previsto para octubre, pero Génova insiste en que aún es posible revertir la situación si la comunidad se organiza e informa correctamente sobre los riesgos que conlleva este tipo de industria. “La única salida es que la comunidad esté informada con información certera”, concluyó, haciendo un llamado a la reflexión sobre el futuro de la ciudad frente al avance de la industria petrolera.