Una encuesta nacional de QSocial Big Data reveló un fuerte deterioro del humor social: el 75% de los hogares recortó gastos para llegar a fin de mes, aumenta la preocupación por inflación y empleo, y cae el respaldo al ajuste económico del Gobierno nacional.
El deterioro de la situación económica comenzó a golpear con fuerza en la percepción social de los argentinos y ya impacta de lleno en la evaluación de la gestión de Javier Milei. Según el último informe de QSocial Big Data, apenas el 19% de la población considera positiva la situación económica del país, mientras que el 75% de los hogares aseguró haber tenido que recortar gastos para llegar a fin de mes.
El relevamiento, correspondiente a mayo de 2026, expone una tercera caída consecutiva del clima social y confirma que la economía se consolidó como el principal factor de desgaste para el Gobierno nacional. En apenas cuatro meses, la evaluación positiva de la situación general del país cayó 14 puntos, mientras creció el pesimismo sobre el futuro. En paralelo, la percepción favorable sobre la economía se desplomó 23 puntos desde diciembre.
Los datos reflejan además una creciente fragilidad financiera en los hogares: el 58% afirma no tener capacidad de ahorro, el 67% tuvo dificultades para pagar deudas o cuotas durante el último año y el 61% utilizó tarjetas de crédito para cubrir gastos esenciales como alimentos, farmacia o servicios. A esto se suma que el 65% considera que el Gobierno no está logrando controlar la inflación, una percepción que se profundizó en los últimos meses.
En materia laboral, el escenario también aparece atravesado por la incertidumbre. Más de la mitad de los trabajadores considera inestable su empleo, mientras que el 37% reportó caída de ingresos o reducción de horas laborales en el último semestre. Además, el 41% percibe riesgo de despidos o recortes en sus lugares de trabajo.
En el plano político, el estudio muestra una cuarta caída mensual consecutiva en la aprobación presidencial. La imagen positiva de Milei descendió al 32%, mientras que la negativa escaló al 55%. También se registra un desgaste en la tolerancia social al ajuste: el apoyo a las políticas oficiales “aunque duelan” cayó 11 puntos desde comienzos de año.
Pese a conservar el liderazgo electoral con el 33% de intención de voto, Milei enfrenta un escenario más competitivo frente al crecimiento de Axel Kicillof, quien alcanzó el 30% y consolidó su perfil opositor en medio del creciente malestar económico.