Un estudio realizado por el Observatorio Pulsar de la UBA y la Asociación Conciencia revela que la mayoría de los jóvenes argentinos respalda el sistema democrático, aunque mantiene una relación distante con la política institucional y muestra bajo interés en la actividad política diaria.
Un estudio sobre valores, política y democracia entre jóvenes argentinos de 16 a 19 años reveló una paradoja en las nuevas generaciones: existe un fuerte respaldo a la democracia como sistema de gobierno, pero al mismo tiempo una relación distante con la política cotidiana.
Los resultados surgen del informe “Jóvenes: valores, política y democracia”, elaborado a partir de una encuesta realizada a 2.494 estudiantes escolarizados de todo el país. El trabajo fue desarrollado por el Observatorio Pulsar de la Universidad de Buenos Aires y la Asociación Conciencia y ofrece una radiografía del vínculo entre juventud y política en la Argentina actual.
Uno de los datos más significativos del relevamiento indica que el 69% de los jóvenes declara tener poco o ningún interés en la política. Sin embargo, los investigadores aclaran que esto no implica un rechazo absoluto, sino más bien una relación de “baja intensidad”: la política aparece de forma intermitente y no ocupa un lugar central en la vida cotidiana ni en la construcción de identidad de los jóvenes.
A pesar de esa distancia, el respaldo al sistema democrático es alto. Cuando se consulta sobre la importancia de vivir en un país democrático, los jóvenes otorgan un promedio de 8,25 sobre 10. No obstante, cuando evalúan cuán democrática es la Argentina en la práctica, la calificación desciende a 6,83. Para los especialistas, esta diferencia refleja una brecha entre el ideal democrático y la percepción sobre el funcionamiento real del sistema político.
En la comparación entre distintos regímenes políticos, la democracia sigue siendo la opción mayoritaria. El 54% de los encuestados afirma que la prefiere frente a cualquier otra forma de gobierno, mientras que el 15% considera que en algunas circunstancias un gobierno autoritario podría ser preferible y un 10% señala que le resulta indiferente el tipo de régimen.
El estudio también destaca que, pese al bajo interés cotidiano por la política, la participación electoral mantiene un fuerte respaldo: el 73% de los jóvenes afirma que piensa votar cuando tenga la oportunidad y el 63% considera que el voto debería seguir siendo obligatorio.
Otro dato relevante es la fuerte influencia del entorno familiar. Variables como el nivel educativo de los padres, la cantidad de libros en el hogar y el nivel socioeconómico aparecen como factores determinantes en el interés político y la valoración de la democracia.
En materia de información, las redes sociales se consolidan como la principal fuente: el 79% de los jóvenes afirma que se informa a través de estas plataformas, mientras que el 58% menciona la televisión y el 53% las conversaciones con otras personas.
En conjunto, el informe describe una generación que mantiene valores democráticos firmes, pero que observa con distancia el funcionamiento del sistema político. Para los investigadores, el principal desafío hacia adelante no es un avance del autoritarismo, sino la creciente desvinculación emocional de los jóvenes con la política institucional.