El Senado provincial dio media sanción a la creación de una sociedad estatal para producir y distribuir medicamentos, con prioridad para hospitales y municipios. La oposición cuestionó los costos que podría implicar y señalaron las dificultades de IOMA.
El Senado bonaerense aprobó este jueves por mayoría el proyecto del gobernador Axel Kicillof para crear el Centro de Industria Farmacéutica Bonaerense, una empresa estatal que tendrá a su cargo la investigación, producción, compra y distribución de medicamentos e insumos sanitarios. La iniciativa obtuvo el rechazo de todos los bloques opositores y ahora deberá ser tratada en la Cámara de Diputados.
La propuesta, impulsada por el ministro de Salud, Nicolás Kreplak, establece la conformación de una sociedad anónima con participación estatal mayoritaria. Su producción tendrá prioridad de abastecimiento para los hospitales públicos provinciales y los sistemas de salud de los 135 municipios, con el objetivo de reducir costos y fortalecer la capacidad de respuesta sanitaria.
La creación de esta herramienta se da en medio del deterioro del acceso a medicamentos a causa del ajuste de Javier Milei al programa nacional Remediar. Según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), actualizado a octubre de 2026, el listado nacional de medicamentos esenciales pasó de 128 productos a apenas seis principios activos, todos destinados a tratamientos cardiovasculares. Entre los fármacos excluidos figuran la metformina para la diabetes, la levotiroxina para el hipotiroidismo y el salbutamol para enfermedades respiratorias.
El impacto también se refleja en las prestaciones: los tratamientos dispensados por Remediar cayeron un 62% entre 2022 y 2025, mientras que su presupuesto real para 2026 se redujo un 72% respecto de 2023.
En General Pueyrredon, sin embargo, persisten interrogantes sobre la disponibilidad en los CAPS. La concejala Eva Ayala advirtió sobre dificultades para garantizar la continuidad de tratamientos por faltantes en las salas municipales.
Desde la oposición cuestionaron la creación de una nueva estructura estatal, los costos que podría implicar y la falta de precisiones sobre su funcionamiento. También señalaron las dificultades que atraviesa el IOMA.
Con la media sanción, el proyecto dio un primer paso legislativo, aunque todavía resta su aprobación definitiva y conocer los plazos para que la futura empresa comience a producir y abastecer al sistema público.