El jefe comunal no toma posición pública en ninguno de los temas que lo pueda enfrentar con la provincia. Además genera incertidumbre que no participe en reuniones de intendentes del PRO. La molestia de sus aliados cuando denunció una operación política del kirchnerismo y luego pidió perdón.
El intendente Guillermo Montenegro genera cierto desconcierto e incertidumbre dentro de la línea dura de Juntos por el Cambio. Su postura de no confrontar con el gobierno de Kicillof y ciertas acciones puertas adentro del PRO, hace que muchos lo “miren de reojo”.
Uno de los puntos que llama la atención es la no participación en el Grupo Dorrego. Un núcleo duro de intendentes del PRO donde intercambian experiencias sobre las gestiones y alinean posturas frente al gobierno bonaerense, pero también hacia adentro de Juntos por el Cambio.
Allí están Jorge Macri (Vicente López), Néstor Grindetti (Lanús), Julio Garro (La Plata) y Diego Valenzuela (Tres de Febrero), entre otros. Se trata de jefes comunales con “peso” en la mesa provincial de JxC. Montenegro, como intendente de una de las ciudades más importantes de la provincia, no forma parte
Al mismo tiempo cuando un medio nacional lo consultó, no tomó posición con respecto al «per saltum» planteado por los jueces federales que designó Mauricio Macri para investigar a Cristina Kirchner.
Finalmente otra situación que generó desconcierto fue cuando Montenegro denunció públicamente que el kirchnerismo le realizó una operación política cuando la provincia trasladó a un paciente Covid a Capital Federal por falta de camas. Allí tuvo el apoyo contundente de sus aliados políticos. Sin embargo a las pocas horas pidió perdón por el exabrupto. Por lo bajo muchos de los que lo apoyaron, expresaron su malestar.
Montenegro es un político hábil, inteligente y muy astuto. Sabe que confrontar con la provincia le puede costar caro. Al mismo tiempo logró que desde el gobierno de Kicillof se haya dado la orden de no “atacarlo”. A los referentes de los efectores de salud que funcionan en la ciudad se lo dejaron bien en claro.
Todas estas cuestiones más la incertidumbre que genera la falta de posicionamiento político en temas internos, hacen que en Juntos por el Cambio “miren de reojo” al intendente Montenegro.