El secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio Zona Atlántica (SECZA), Guillermo Bianchi, cuestionó el modelo económico de Javier Milei y Luis Caputo por el deterioro salarial, el freno a las paritarias y la caída del consumo. Advirtió que la recesión nacional golpea al comercio y a las familias marplatenses.
La pérdida del poder adquisitivo, la caída del consumo deteriora distintos sectores de la sociedad y sobre este tema puso la lupa el secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio Zona Atlántica (SECZA), Guillermo Bianchi, quien cuestionó la política económica del gobierno de Javier Milei y Luis Caputo y advirtió que la recesión nacional repercute directamente en la actividad comercial de Mar del Plata, con consecuencias sobre los trabajadores y las familias.
“Mar del Plata no escapa a la profunda recesión que está viviendo la Argentina, a la decisión de privilegiar a un pequeño sector en detrimento de las grandes mayorías de nuestro país”, sostuvo Bianchi durante una entrevista en el programa Algo bueno debe venir, de Radio Vinilo.
El dirigente sindical apuntó contra el deterioro de los ingresos y las decisiones del Gobierno sobre las negociaciones salariales. Según planteó, el modelo del Gobierno nacional comenzó afectando a los jubilados y a los trabajadores estatales, para luego avanzar sobre el sector privado.

En ese marco, cuestionó el lugar que ocupa la política salarial dentro de la administración nacional. “La vida del hombre que trabaja es una variable económica más”, afirmó, al referirse al traspaso de las competencias laborales al Ministerio de Capital Humano y a la intervención del área económica en las discusiones salariales lo que calificó como una decisión «nefasta» de la gestión de Milei.
Bianchi también criticó las dificultades para homologar acuerdos paritarios que no se ajustan a los parámetros de inflación que establece el Gobierno. Para el titular del SECZA, esa política contribuye a debilitar los ingresos de los trabajadores en un contexto de retracción del consumo.
Frente a ese escenario, defendió el papel de las organizaciones sindicales más allá de la protesta. Destacó las prestaciones sociales y sanitarias que desarrolla el gremio, entre ellas sus colonias de vacaciones y las 72.000 atenciones médicas registradas en su mutual.
“Las organizaciones sindicales no tienen que quedarse solamente en el silencio o en la protesta, sino que deben construir nuevas realidades”, concluyó.