Durante la ceremonia realizada en la Catedral, el obispo advirtió sobre la crisis social, el avance de las adicciones y la creciente fractura política. También sostuvo que “la Patria está por encima de los gobiernos” y pidió recuperar la convivencia y el compromiso colectivo.
La Catedral fue escenario este domingo del tradicional Tedeum por el Día de la Revolución de Mayo, ceremonia encabezada por el obispo monseñor Ernesto Giobando y acompañada por el intendente Agustín Neme, integrantes del gabinete municipal y referentes de distintos sectores de la ciudad.
En una homilía atravesada por referencias históricas y fuertes definiciones sobre el presente argentino, Giobando vinculó el espíritu de Mayo con la necesidad de recuperar el compromiso social y político. Al recordar a los protagonistas de 1810, destacó que actuaron guiados “por el coraje y la entrega”, priorizando la construcción del país por encima de los intereses personales.
El obispo sostuvo además que la Nación “trasciende a los gobiernos de turno” y remarcó que quienes ejercen funciones públicas deben estar al servicio de la sociedad. En ese marco, comparó a la Patria con una madre “que hoy ve sufrir a muchos de sus hijos”, en referencia al contexto económico y social.
A lo largo de su mensaje, Giobando describió un escenario de fuerte deterioro social y creciente división política. Señaló que existe una distancia cada vez mayor entre quienes toman decisiones y la realidad cotidiana de amplios sectores de la población. Entre ellos mencionó a trabajadores, jubilados, pequeños empresarios y familias que atraviesan dificultades para sostener sus ingresos.
También alertó sobre el aumento de la desigualdad y advirtió que el clima de confrontación permanente puede profundizar la fractura social. Frente a ello, pidió impulsar “una cultura del encuentro” basada en el diálogo y la convivencia democrática.
Otro de los ejes centrales de la homilía estuvo vinculado al avance de las adicciones. El obispo definió al narcotráfico como una de las principales amenazas actuales y sostuvo que afecta especialmente a jóvenes y adolescentes, junto con el consumo problemático de alcohol y las apuestas online.
En el cierre del Tedeum, Giobando convocó a dejar atrás “los insultos y los acuerdos oscuros” para reconstruir consensos sociales y políticos. Tras la ceremonia religiosa, parte de los asistentes se trasladó a la Plaza San Martín, donde el intendente Agustín Neme encabezó un breve acto alusivo a la fecha patria.