El maravilloso micro mundo electoral

El maravilloso micro mundo electoral

El 14 de junio cierra el plazo de inscripción de alianzas. Pulti se lanzó como precandidato, pero dejó la puerta abierta. En el entorno de Montenegro ya se disputa su sucesión. Más allá de los nombres, la ciudadanía se mostraría propensa a elegir gradualismo por sobre shock. La ilusión de los emergentes mesiánicos.

12 de junio de 2023

La pregunta que nos convoca es: ¿Cuándo finaliza esta farsa?. La realidad política pre electoral es algo así como un trabajo práctico de un grupo de estudiantes que cursan alguna carrera audiovisual y que ya no tienen ganas ni presupuesto para diseñar un proyecto digno. Se conforman con que algún profesor remolón los apruebe de mala gana. La fecha de entrega del borrador del trabajo práctico sería el 14 de junio, el 24 de junio deberían presentar el guion y una vez presentado entregarse a que el destino juegue su partido.

 

En otras palabras, en apenas un par de días sabremos las alianzas que competirán en las primarias, y en tan solo 12 días los nombres propios que integrarán cada una las listas. Parece tan poco que no deja de emocionarnos y a su vez espantarnos.

 

Hemos repetido hasta el cansancio que en nuestra ciudad no abundan las definiciones. Lo más resonante en las últimas horas fue el postergado “lanzamiento” de Gustavo Pulti a una nueva aventura por la intendencia. El ex alcalde anunció que competirá bajo el paraguas de Acción Marplatense pero no cerró ninguna puerta. Es llamativo que por acción u omisión el destino de Gustavo Pulti pese a la “definición” sea tan incierto.

 

Algunos indican que AM podría ser parte de la primaria del Frente de Todos (o como se llame) si es que se oficializa la precandidatura de Daniel Scioli, otros en cambio afirman que la posible inclusión es independiente de la suerte del ex gobernador. Pero ahí no se agotan las posibilidades: el Partido Socialista formalizó un principio de acuerdo con el gobernador de Córdoba Juan Schiaretti. Pulti es un dirigente cercano a buena parte del socialismo local y también al peronismo no kirchnerista que aún no está dispuesto a ser parte del FDT. En definitiva, no sería tan extraño que AM recale en esa coalición para evitar tener boleta corta.

Si es que aún no se percataron, Schiaretti es el mismo por el que casi se rompe (o se rompió) Juntos por el Cambio. La incorporación del cordobés, y de todo lo que logre sumar en el camino, cuenta con el visto bueno de la Coalición Cívica, la UCR nacional que comanda Morales y del PRO larretista (si, hemos creado el larretismo).

 

Supongamos que este lunes la Convención Nacional del radicalismo formaliza el visto bueno para ampliar formalmente Juntos por el Cambio, entonces Larreta retoma la idea de Guillermo Seita de la tercera vía vernácula, Carrió dispara munición gruesa contra propios y extraños, y por esas jugarretas del destino Gustavo Pulti bien puede ser parte del armado del oficialismo a nivel local.

 

Lo más probable es que nada de esto ocurra, pero Acción Marplatense nos sirve de ejemplo para explicar la endeblez ideológica de las fuerzas políticas dentro de este sistema autodestructivo de coaliciones electorales. Una decisión estratégica, medida únicamente en términos de supervivencia política, puede derivar en que Acción Marplatense sea oficialismo u oposición.

 

En el Frente de Todos local (o como se llame) respiraron con cierto alivio al escuchar a Sergio Massa incluir entre los presidenciables al ratón Mickey para luego afirmar que el Frente Renovador será parte del armado. La puesta en escena montada en torno al ministro de economía es propia de republicanos o demócratas, y allí radica parte del problema. Es casi imposible entender el ADN del FR, puede ser casi cualquier cosa.

Guillermo Montenegro sigue jugando al distraído. Larreta le dio el visto bueno a su neutralidad, pero para Bullrich la neutralidad es inaceptable. El problema que deriva en la posición de Montenegro es la interna del PRO, aquellos que intentan justificar su indefinición en la búsqueda de un horizonte para los marplatenses y algún otro artilugio susurrado al oído, no hacen más que intentar disfrazar el dilema. Lo cierto es que en el entorno del intendente parecen haber dado piedra libre a todo aquel que se crea con aspiraciones a sucederlo u ocupar un lugar en una lista encabezada por él o por terceros. Por eso es que en estos días asistimos a tantas operaciones de prensa de escaso volumen político. El preferido de la dupla Montenegro – Rabinovich, de no ser alguno de ellos, parecería ser Fernando Muro. El tiempo y las redes sociales nos desmentirán o no.

 

Quizás a esta altura les resulte tedioso leernos.

 

Nos resulta difícil ser creativos y tratar de no repetir fórmulas propias o ajenas a la hora de intentar explicar lo que pasa. Nuestro agradecimiento para aquellos que sin pudor se inspiran en algunas de nuestras licencias narrativas y les agradecemos la lectura. Su falta de creatividad nos alienta a ser cada vez menos previsibles.

 

En ese camino es que, en medio del frenesí por candidaturas y resultados, optamos por tratar de entender las motivaciones que llevarían a los ciudadanos a votar.

 

Según un estudio de Zuban Córdoba el 54,2% de los entrevistados afirman que el próximo presidente debería ser una persona capaz de conciliar los diferentes intereses políticos y económicos, mientras que tan solo el 21,8% indica que el próximo presidente debería ser alguien que aplique políticas de shock sin consultar a los diferentes actores.

 

El 60,4% afirma que el próximo gobierno debe aplicar medidas gradualistas consensuadas con toda la sociedad. Un dato llamativo o no tanto, es que la mitad de los votantes de Mauricio Macri en las últimas elecciones apuestan por el gradualismo.

 

El 63% está en contra de dolarizar la economía.

El 65% se manifiesta en contra de privatizaciones masivas.

El 77% se opone a la libre portación de armas.

El 80% rechaza arancelar la salud o la educación.

El 87% no quiere aumentos en los servicios.

El 90% repudia un recorte en jubilaciones y pensiones.

En este contexto ¿Cómo es posible que la absurda teoría del escenario de tercios haya tenido alguna relevancia?. Para que exista esa posibilidad la modificación de la matriz progresista de la sociedad argentina debería verse modificada. Al menos el 50% de la sociedad debería manifestarse a favor de políticas de shock. Esto no ocurre en ningún estudio.

 

En este contexto solo la incapacidad de la oposición para ordenar su interna de forma civilizada justifica que exista una especie de escenarios de cuartos (ninguno supera holgadamente el 25%) con más del 15% de indecisos. La Libertad Avanza, el emergente de este proceso, se maneja en márgenes de voto seguro cercanos al 18% con escasa inserción aún en territorio (poco derrame a sus propuestas provinciales o distritales).

 

En la próxima editorial ya sabremos los partidos que compondrán las distintas coaliciones. Algunas dudas se despejarán y sólo restará conocer los nombres propios, que seguramente depararan nuevas sorpresas.

 

Todo esto en el maravilloso micro mundo electoral. Manténgase en sintonía.

 

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