Una nueva ola de contagios de COVID empañó las celebraciones navideñas y pone en peligro algunas actividades previstas para la temporada. Será difícil llevar adelante una temporada récord con este nivel de incertidumbre.
Una nueva ola de contagios de COVID empañó las celebraciones navideñas y pone en peligro algunas actividades previstas para la temporada. Las autoridades provinciales y locales no logran ponerse de acuerdo.
Incluso el ciudadano más desprevenido se animaba a aventurar un cambio más o menos brusco en la curva de contagios de COVID. La apertura generalizada, los aforos liberados y el incentivo al turismo interno hacían prever cierta complejidad.
Un par de ejemplos encendieron las alarmas: un evento musical en Córdoba generó innumerables casos, incluso se llegó a recomendar a los concurrentes informalmente el auto aislamiento. En las últimas horas ocurrió algo similar con otro evento musical, al punto que los artistas indicaron en sus redes sociales que ante el menor síntoma quienes asistieron debian hisoparse puesto que había algunos positivos entre los presentes.
Quizás todo esto sea parte de una generalizada preocupación desmedida, surgida en el desconocimiento del cuadro epidemiológico real, pero será difícil llevar adelante una temporada récord con este nivel de incertidumbre.
Mientras tanto las autoridades juegan a no ponerse de acuerdo y desmentir en sus declaraciones la información oficial que su propia cartera proporciona.
Desde Zona Sanitaria VIII mostraron su sorpresa ante el nuevo cuadro de situación, y dejaron trascender que esperaban esta situación recién para febrero o marzo. No se especificaron los motivos de la irrupción tempranera de esta nueva ola, quizás las causas estén a la vista de todos.
Las autoridades provinciales también revelaron que es prácticamente una realidad que Ómicron está circulando en la provincia y también en la ciudad. Hace tan solo unas horas, la Secretaria de Salud del municipio había evitado asegurar la circulación de Ómicron. Las variantes predominantes eran Delta y Manos según explicó.
Más allá de ese «detalle» epidemiológico, también indicó que el Municipio si tenía prevista está situación de crecimiento de casos. Pero lo más llamativo de las declaraciones de Bernabei, brindadas a un portal de nuestra ciudad, es una clara contradicción a los propios informes de la secretaría que dirige.
Según los dichos de la funcionaria, en base a la información de camas de la Provincia, hace un año había 90 internados y una tendencia al alza, ahora habría 10 internados y una tendencia estable. El informe epidemiológico del día 27 de diciembre, enviado por la Secretaría de Salud del Municipio, indicó que hay 5 pacientes Covid en UTI, 2 de los cuales están con asistencia respiratoria mecánica.
Pasaron 2 años, pero en materia de la gestión de la pandemia, seguimos jugando al juego de la diferencias.