La Libertad Avanza decidió retrasar el tratamiento del proyecto que busca modificar el régimen de subsidios al gas hasta después del receso invernal. La medida beneficia, por ahora, a más de un millón de usuarios bonaerenses incluidos en el esquema vigente.
El Gobierno nacional resolvió aplazar el debate de la reforma del régimen de Zona Fría luego de comprobar que todavía no cuenta con los votos suficientes para avanzar con la iniciativa en el Senado. La propuesta, que busca modificar el alcance de los subsidios al gas, quedó fuera de la agenda legislativa prevista para la próxima sesión y recién podría ser analizada después de las vacaciones de invierno.
La decisión fue comunicada tras las negociaciones internas del oficialismo, donde el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y la titular del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, transmitieron que el respaldo parlamentario necesario aún no estaba garantizado.
En ese escenario, el Ejecutivo optó por continuar las conversaciones con los sectores dialoguistas y con los senadores vinculados a los gobernadores del Norte Grande, quienes plantearon como condición para acompañar la iniciativa la creación de un esquema de beneficios energéticos para sus provincias durante los meses de mayor consumo eléctrico.
De esta manera, el régimen actual continuará vigente al menos hasta agosto, cuando la Cámara alta retome su actividad tras el receso invernal. La postergación representa un alivio para los hogares alcanzados por el beneficio, entre ellos alrededor de 1,24 millones de usuarios distribuidos en 94 municipios de la provincia de Buenos Aires.
El proyecto impulsado por el Gobierno, que ya cuenta con media sanción en Diputados, propone reemplazar el actual esquema basado en un criterio territorial por un sistema focalizado en los usuarios según sus ingresos. Además, plantea modificar la forma en que se calcula el descuento, aplicándolo únicamente sobre el precio del gas en boca de pozo y dejando fuera otros componentes de la factura, como el transporte y la distribución.
De aprobarse la reforma, los usuarios actualmente incluidos en la Zona Fría podrían enfrentar aumentos en sus boletas de gas, ya que el descuento final sería menor al vigente. Por ahora, la discusión quedó en pausa mientras el oficialismo busca reunir los consensos necesarios en el Congreso.