Tras el rechazo de bloques aliados como el PRO, la UCR y varios gobernadores, la Casa Rosada resolvió eliminar el polémico artículo que recortaba el régimen de licencias por enfermedad. La decisión busca destrabar la aprobación del proyecto en Diputados.
El oficialismo decidió dar marcha atrás en uno de los puntos más conflictivos de la reforma laboral y retirar el artículo que modificaba el régimen de licencias médicas. La definición se tomó luego de que los principales bloques aliados advirtieran que no acompañarían la iniciativa si se mantenían los cambios que afectaban las ausencias por razones de salud.
El eje de la controversia fue el artículo 44, aprobado en el Senado, que introducía un nuevo esquema de pagos y plazos para los trabajadores que no pudieran cumplir tareas por enfermedad o accidentes no vinculados al trabajo. La redacción generó un fuerte rechazo político y sindical al ser interpretada como una reducción de derechos vigentes.
Ante ese escenario, la Casa Rosada optó por desactivar el conflicto y avanzar con la eliminación de ese apartado del proyecto. La modificación será formalizada en la reunión plenaria de comisiones de la Cámara de Diputados que debe emitir dictamen antes de la sesión prevista para esta semana.
La presión no solo provino de la oposición. Espacios que suelen acompañar al Gobierno, como el PRO y la UCR, además de varios gobernadores, hicieron saber que no estaban dispuestos a votar una norma que debilitara la protección de los trabajadores frente a problemas de salud. Esa postura dejó al oficialismo sin el número necesario de votos para avanzar sin cambios.
En ese contexto, el Ejecutivo eligió preservar el corazón de la reforma antes que insistir con un punto que amenazaba con trabar todo el proyecto. La decisión de dar marcha atrás refleja la fragilidad de la mayoría oficialista y la necesidad de negociar cada tramo de la iniciativa.
Mientras tanto, el proyecto continuará su recorrido en Diputados y, de ser aprobado con modificaciones, deberá regresar al Senado para su sanción definitiva. El episodio expuso uno de los primeros límites políticos que encuentra el Gobierno en el Congreso en su intento por avanzar con una profunda reconfiguración del marco laboral.