El titular del Ente de Deportes, Andrés Macció, autorizó la realización de la Copa Internacional de natación en aguas abiertas. Finalmente a último momento no se realizó y hubo problemas. Días atrás no había permitido una competencia local debido al coronavirus.
El fin de semana estaba previsto que se realice en Mar del Plata la competencia de aguas abiertas denominada “Copa Internacional de natación” que entregaba premios en dólares para los ganadores. La misma finalmente no se realizó ya que Prefectura no autorizó el ingreso de los nadadores al mar debido a la altura de las olas y el horario que se pretendía realizar.
Lo extraño además fue que el Ente Municipal de Deportes (EMDER), permitió que se lleve adelante la competencia cuando días atrás había impedido la realización de la edición número 43 de la carrera de natación “Guillermo Volpe” debido al coronavirus y la posibilidad que se produzcan contagios entre los nadadores.

La carrera “Copa Guillermo Volpe”, es en conmemoración del fallecimiento del guardavidas Guillermo Volpe, un 4 de febrero de 1978, cumpliendo tareas de rescate en Playa Grande.
Lo llamativo fue que el presidente del Ente de Deportes, Andrés Macció, no autorizó la realización de esta carrera pero si dio el OK para una competencia de carácter privado, que estaba sponsoreada, donde había premios en dinero y sin pagar el canon correspondiente.
En ese marco de desprolijidad la carrera de aguas abiertas estaba prevista que se lleve adelante en el Paseo Las Tocas pero finalmente no se obtuvieron los permisos de nación y provincia. Por ello se trasladó a Constitución y la Costa. La normativa indica que se podría realizar la competencia en playas alejadas y en el horario de 7 a 10.
Mientras los competidores piden ahora la devolución del dinero que pagaron en concepto de inscripción, el EMDER quedó en medio de una polémica por autorizar una carrera privada, sin abonarse el canon correspondiente, con premios en dinero para los ganadores pero no tuvo la misma determinación con una carrera histórica en homenaje a un guardavida que perdió la vida cumpliendo su tarea.