La Secretaría de Educación reemplazó el polémico Memorándum N°5/2026, que establecía la concurrencia obligatoria del personal a las escuelas durante las suspensiones de actividades. Ahora los trabajadores quedarán “en disponibilidad” y podrán ser convocados únicamente ante situaciones específicas.
El Ejecutivo municipal dio marcha atrás con la disposición que había generado polémica entre docentes, auxiliares y personal administrativo de las escuelas municipales ante la suspensión de actividades por alertas meteorológicas o sanitarias.
La decisión quedó formalizada a través del Memorándum N°6/2026 de la Secretaría de Educación, firmado por el secretario del área, el radical Fernando Rizzi, y fechado el 7 de agosto. El documento reemplaza expresamente al anterior Memorándum N°5, que había dispuesto la concurrencia del personal a los establecimientos durante las jornadas en las que se suspendieran las clases.
A mediados de mayo, aquella medida había provocado el rechazo de trabajadores del sistema educativo municipal y del Sindicato de Trabajadores Municipales. El texto anterior establecía que “el personal directivo, docente y auxiliar deberá concurrir a las instituciones educativas en el horario que le corresponda”.

La cuestión volvió a debatirse este martes en la comisión de Educación del Concejo Deliberante, a partir de un expediente que solicitaba explicaciones sobre aquella disposición. En ese marco, el concejal radical Ricardo Liceaga Viñas presentó el nuevo memorándum que modifica los criterios.
Según la nueva disposición, ante una alerta meteorológica que genere la suspensión de actividades, “el personal estará en disponibilidad”, dejando atrás la obligación generalizada de concurrir a las escuelas.
El nuevo esquema establece además que la dirección de cada establecimiento deberá prever lo necesario ante una eventual apertura, mientras que podrá convocar al personal de servicio que resulte necesario para acompañar al directivo y realizar tareas específicas.
Del mismo modo, los docentes podrán ser convocados únicamente ante situaciones de necesidad vinculadas con alumnos o familias. En paralelo, se mantiene la aplicación del Plan de Contingencia Pedagógica de cada establecimiento para garantizar la continuidad de los aprendizajes.
De esta manera, el Ejecutivo municipal modificó una medida que había generado un fuerte cuestionamiento en el ámbito educativo y que ahora queda reemplazada por un sistema basado en la disponibilidad y las convocatorias puntuales.