“En la actual temporada de verano, estamos asistiendo a un juego de intereses de distintos actores sobre el espacio público, producto de la coyuntura sanitaria”, señalaron. “Notamos una tendencia marcada hacia el exceso de artificios”, agregaron.
La Mesa Directiva del Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires Distrito 9 (CAPBA D9) manifestó su preocupación ante el avance sobre el territorio público que se registra en la ciudad.
“En la actual temporada de verano, estamos asistiendo a un juego de intereses de distintos actores sobre el espacio público, producto de la coyuntura sanitaria –señalan-. Actividades económicas que se han visto muy perjudicadas por efectos de la pandemia, hoy tienen la necesidad de recuperar pérdidas. Como toda crisis, la situación actual impulsa cambios vertiginosos que nos obligan a estar muy atentos, para no provocar males mayores o perdurables”, sostienen.
Los profesionales remarcaron que en el caso de los corredores gastronómicos, “planteamos preocupación por la estética que pudieran tener ciertas construcciones sobre el lugar público, pero sobre todo por la seguridad. En este sentido pedimos la participación de un profesional responsable detrás de cada intervención, sin dejar de señalar que es fundamental que actividades que han sido tan castigadas, puedan recuperar algo de las pérdidas económicas”.
“Notamos una tendencia marcada hacia el exceso de artificios, para una actividad tan simple como tomar o comer algo al aire libre en temporada de verano”, agregaron.
Asimismo, las autoridades distritales alertan: “Notamos como muchas de las construcciones que se están realizando, al no tener un profesional responsable detrás, y estar ubicadas en sectores de alto tránsito peatonal, pueden ocasionar serios riesgos a la seguridad pública. Es decir, potenciales accidentes ante eventualidades como colapsos de dichas edificaciones a causa de temporales o simplemente falta de mantenimiento”.
“Pudimos ver estructuras de acero probablemente sub dimensionadas, o sin una protección anti corrosiva acorde a la agresividad de nuestro clima marítimo. En otros casos el uso de carpas pensadas para ser instaladas en eventos transitorios, pero que son ubicadas en la vía pública. O construcciones semi permanentes sobre la arena desvirtuando el paisaje natural, que es nuestro principal recurso turístico. Todas estas son además amenazas a la seguridad pública que como destino vacacional no debemos permitir. Como tampoco son aceptables actividades que no cuentan con la correspondiente autorización municipal o simplemente son un avasallamiento sobre el espacio público”, concluyeron.