Los tokens no fungibles (NFT) revolucionan el coleccionismo digital y abren nuevos horizontes en diversas industrias. La docente de la UTN Mar del Plata, Alicia Zanfrillo brindó detalles del tema.
Singularidad y exclusividad. Estos dos principios guían el desarrollo de una nueva industria que redefine el coleccionismo tradicional, esta vez en un ámbito completamente digital, a través de los tokens no fungibles (NFT, por sus siglas en inglés). Estos activos criptográficos permiten representar bienes físicos y digitales con la garantía de su unicidad y autenticidad, gracias a la tecnología blockchain, que certifica su titularidad de manera inalterable.
“A diferencia de las criptomonedas o bienes fungibles, que son intercambiables por su valor o cantidad, los NFT no admiten sustituciones”, explicó Zanfrillo. Cada uno es único, como una jugada icónica de la NBA, un meme viral o un tuit histórico. Ejemplos destacados incluyen la venta del mosaico digital “Everydays: The First 5000 Days” por más de 69 millones de dólares o la subasta del primer tuit de Jack Dorsey, CEO de X (anteriormente Twitter), que alcanzó los 2,9 millones de dólares. Estas transacciones reflejan el auge de un mercado que, aunque joven, ya se ha consolidado como una nueva forma de comercio y propiedad de bienes digitales.
“El uso de NFT ha crecido exponencialmente, no solo en el arte digital, sino también en el entretenimiento y los videojuegos. Las empresas han comenzado a adoptar esta tecnología como una herramienta de branding, ofreciendo coleccionables exclusivos y entradas a eventos. Además, las plataformas como OpenSea y Rarible permiten la creación y comercialización de estos activos, facilitando el acceso a un ecosistema que fusiona lo digital con lo físico”, detalló la docente
Al respecto añadió que “más allá de su popularidad en los mercados de arte y cultura, los NFT también están encontrando aplicaciones innovadoras en otros sectores, desde el etiquetado de vinos de edición limitada hasta la creación de personajes en videojuegos. Con la capacidad de ofrecer transparencia, trazabilidad y nuevos modelos de negocio, la tokenización se perfila como un elemento clave en el futuro del comercio digital, abriendo posibilidades impensadas para el coleccionismo y más allá”.