Leonardo Tamburini, presidente del Centro de Constructores y Anexos, advirtió que el valor de 1.500 dólares por metro cuadrado dificulta el acceso a la vivienda y genera una meseta en la actividad.
La construcción en Mar del Plata atraviesa un escenario de incertidumbre marcado por el fuerte incremento del costo del metro cuadrado. Así lo señaló el presidente del Centro de Constructores y Anexos, Leonardo Tamburini, quien explicó que la suba de precios impacta de lleno en la posibilidad de acceso a la vivienda nueva y ralentiza el inicio de nuevas obras.
“Toda la industria de la construcción está preocupada por el alto valor del metro cuadrado en Mar del Plata. Los precios han aumentado y eso hace que para ciertos sectores sea muy dificultoso acceder a una vivienda nueva. En muchos casos, se buscan estrategias como comprar propiedades usadas y reciclarlas”, sostuvo el dirigente.
Actualmente, el valor del metro cuadrado en la ciudad ronda los 1.500 dólares, sin incluir terreno, beneficios empresariales, cargas impositivas ni derechos de construcción. “Eso hace que el costo real sea aún más elevado. Además, entre el inicio de obra y la entrega final suelen pasar entre tres y cuatro años, lo que complica la rentabilidad para los desarrolladores”, explicó Tamburini en diálogo con Extra Radio.
El presidente del Centro de Constructores advirtió que esta situación está generando una meseta en la actividad: “No decrece ni aumenta, porque los números no se están acomodando. Hay sectores que están descartando el inicio de obra o ralentizando los proyectos. El grueso de la construcción se da frente al mar, en zonas comerciales como Güemes y Alem, barrios privados y en Chauvín con edificios de menor escala”.
En ese sentido, Tamburini destacó que la expectativa está puesta en la reactivación del crédito hipotecario, que podría dinamizar el sector: “Con la apertura del crédito hay mucha gente con ganas de arrancar y hacer proyectos. En la medida que eso se clarifique y se acomoden los costos, el sector puede volver a crecer”.
Por último, el dirigente señaló que la coyuntura electoral también influye en la toma de decisiones: “No lo veo ni en recesión ni paralizado, lo veo en una meseta, producto de un año electoral que pesa en las decisiones del sector inmobiliario y desarrollador”.