La economía como un atleta, venía corriendo “viento en popa”, baja de la inflación y recuperación de la actividad como principales logros. En enero el presidente muestra su falta de conocimiento en cuestiones de género y su discurso controversial en DAVOS impacta. Todavía no repuestos, promociona una Criptomoneda y afecta su credibilidad. La economía se perturba.
Cuatro meses antes de su fallecimiento, David Hume terminaba su autobiografía, el 18 de abril de 1776 podía leerse: “Concluyo mi historia… Soy, o mejor, era (pues este es el estilo que debo ya utilizar al hablar de mí mismo, y que me anima a contar mis sentimientos), era -digo- un hombre de cordial disposición, con dominio de mí mismo, de humor franco, social y jovial, capaz de sentir amistad, pero poco susceptible de enemistarme con nadie, y de gran moderación en todas mis pasiones”.
El presidente Javier Milei debería tomar nota de las palabras de Hume a quien se recuerda POR SU OBRA, junto a Adam Smith como los más destacados filósofos de Escocia a casi doscientos cincuenta años de su muerte. No es necesario pelear, criticar, enfadarse, descalificar a diestra y siniestra para pasar a la posteridad como parece ser la pasión dominante del presidente. Solo logra aumentar el número de personas que ansiosas, esperan sus errores golpeando con los codos la mesa con tenedor y cuchillo bien afilado.
Tal vez Milei no lo note, pero el recurso del insulto ya no genera demasiados efectos.
Hemos destacado los logros en materia económica en su gestión, basados en el apoyo popular que se sostiene principalmente en la baja de la inflación.
Según Martín Rapetti (criticado indirectamente por Milei, junto a otros integrantes del CEDES por considerarlos devaluadores seriales) expresa: “El Gobierno ha cerrado 2024 con un innegable éxito en materia fiscal. El Estado Nacional consiguió un superávit primario (1,7% del PBI) mayor que el pago de los intereses de la deuda pública (1,5% del PBI). Es cierto que una porción de los intereses -aproximadamente 0,6% del PBI- fue capitalizada en nuevos instrumentos de deuda y, por lo tanto, «maquilló» el resultado. Pero, aun tomando en cuenta este factor, el tamaño de la mejora ha sido notable: 4,6% del PBI en sólo un año.”
El ajuste realizado se explica por menores pagos de jubilaciones y pensiones, por la reducción casi a cero de la obra pública, menos transferencias a las provincias, caída de los subsidios a la energía y el transporte, por disminución de empleados públicos y de los salarios de quienes permanecen en la nómina y ha demostrado la GRAN potencia de la política fiscal. La valoración de estas acciones por parte de la sociedad hacen que luego de un año el acompañamiento sea superior a la del comienzo de mandato. Las encuestas sugieren además que, de no haber cambios significativos, el oficialismo debería tener un buen desempeño electoral en las legislativas de octubre.
Agrega Rapetti “Desde el ángulo político, la evaluación del ajuste fiscal no pareciera ser muy controversial: el Gobierno logró avanzar sin mayores dificultades. La mayor parte de los gobernadores e intendentes no opuso resistencia; incluso, muchos se hicieron cargo con recursos propios de gastos que antes hacía el gobierno nacional. Tampoco el Congreso, pese a algunas idas y vueltas, resultó un obstáculo para las iniciativas oficiales. El ajuste no desembocó en protestas turbulentas por parte de los sindicatos o de los movimientos sociales; más aún, la percepción pública es que hoy se transita con mayor fluidez por las calles de Buenos Aires que con los gobiernos anteriores. De modo que, tanto desde la dimensión moral/social como de la política, el ajuste fiscal del presidente Javier Milei puede calificarse hasta aquí de exitoso”. Nuestro reconocimiento a Martín Rapetti a quien el presidente descalificó groseramente.

Como los mercados financieros “sobreactúan” ¡es todavía mejor la valoración que hacen de los resultados!.
Esta afirmación la confirma la baja del riesgo país desde 2.000 a menos de 700 puntos, la contracara del valor de los bonos argentinos que cotizaban alrededor de 0,35 dólares y que hoy cotizan 0,70. La percepción del mercado es que el precio de los bonos y las acciones seguirá subiendo y el riesgo país bajando. El vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning, explicó en sucesivas presentaciones que «levantar los controles cambiarios requiere una gestión prudencial de las reservas» y eso implica alimentarlas.
El Ejecutivo busca instalar una «batalla cultural» contra la agenda progresista, aunque los foros internacionales abrazan la inclusión social, el cambio climático, pero no sólo son las organizaciones -de la propia arquitectura financiera a la que Argentina le pide plata- sino también las empresas a las que se busca atraer como inversores. Por eso llamó la atención la dualidad en la intervención de Javier Milei en la Reunión Anual del Foro Económico Mundial Davos con el lema “Colaboración para la era inteligente”. Para expertos politólogos sus palabras son el primer “error no forzado”. No explicó los posibles abusos a partir de las cuestiones de género, de la agenda woke, e infirió leyes generales extremas, por el método inductivo a partir de un caso aislado. Evidenció desconocimiento del tema y a “todas luces” alguien de su entorno le dio letra.
Es bueno recordar nuevamente a Hume cuando dice que “el razonamiento inductivo y la creencia en la causalidad no pueden justificarse racionalmente”.
Se desprende la pregunta: ¿cuántos sapos está dispuesto a tragarse, un ciudadano, para lograr algún resultado positivo en materia económica?. Ante el planteo, los economistas estamos divididos entre dos propuestas extremas: a) Iván Carrino dice que hay que separar los temas, aprueba lo económico y no el resto, mientras que b) Alejandro Bercovich dice que hay que tomar a Milei como combo completo.
La promoción o difusión de la criptomoneda $LIBRA lo daña. El problema no es $LIBRA, es la credibilidad del presidente. ¡Segundo error no forzado!.
No es habitual que un presidente promocione o difunda una moneda cripto, en este caso $LIBRA cuyo valor sube con la recomendación para luego bajar abruptamente. En el plano legal si fue una estafa lo dirá la justicia. Si el presidente lo hizo adrede, es grave; si lo hizo engañado, es gravísimo. No puede ser cómplice de una maniobra especulativa”. Mientras Martín Rodríguez Yebra expresa irónicamente: “al aspirante al Nobel de Economía lo engatusó un aventurero de 28 años que hacía los primeros palotes en la timba financiera”.
La magistrada María Servini de Cubría poco ducha en manejar las computadoras, tal vez por eso, ya delegó en el fiscal Federico Taiano la investigación judicial del escándalo cripto. “Se preguntaban prestigiosos abogados ¿Cómo va a hacer para hallar a los responsables de una trama tan compleja de traders, rug pull y snipers?”. Un nieto (Ramiro Cubría) influencer del mundo cripto y las redes sociales que ha hecho toda una carrera de brindar consejos sobre inversiones, a un segmento muy joven que va de los 15 a los 20 años, tal vez, desde Dubai, la podría asesorar.
El intento de creación de una Comisión Investigadora del Senado se transformó en una bochornosa sesión con la cara visible del Senador Correntino Eduardo Vischi quien votó en contra de su propio proyecto que obtuvo 47 votos y necesitaba 48 (⅔ de 72). No hay que olvidar que las alas con las que vuela Milei fueron forjadas en su credibilidad.
En una sociedad salvaje, Henri Louis Bergson, quien se atrevió a “discutir” mano a mano con Albert Einstein sobre la consideración del tiempo, decía que en momentos difíciles, LA INTUICIÓN TE PUEDE SALVAR. No fue el caso de Milei.
Se espera que continúe la baja de la inflación y la recuperación de la actividad, el gobierno piensa que será de 5% en el año. La economía todavía es vulnerable, especialmente en el sector externo porque las reservas siguen flacas, el desafío más grande es aumentarlas porque aparecen como el eslabón más débil. Hay que poner la lupa en los precios de las commodities y la política de Trump no ayuda. Mientras queda mucho por hacer en temas neurálgicos como la consolidación de la baja de la inflación, el crecimiento de la economía, empleo, pobreza, deuda, no hay tiempo para distracciones.
Esto se relaciona con el camino “sinuoso” que el gobierno ha elegido para ganar competitividad externa. Hay dos formas extremas, una es devaluar, alternativa que no está disponible dado el objetivo de matar a la inflación y se ha optado por aumentar la productividad mejorando la eficiencia. Al no devaluar, va a contramano del resto de países de la región y para avanzar hay que tener la fuerza de remar contra la corriente, que es una apuesta de riesgo. Aunque el dicho popular menciona “el que no arriesga no gana”.
Julia Strada y Hernán Letcher, críticos del gobierno, señalan: “Los desequilibrios fiscal, monetario o cambiario pueden corregirse rápidamente; el crecimiento de la productividad, en cambio, es un proceso pausado y laborioso. Lleva tiempo y se llama desarrollo económico.”
Muchos economistas profesionales de distinta ideología insisten en que hay atraso cambiario, es decir, que el precio del dólar está demasiado bajo si se lo mira en perspectiva histórica, tomando en cuenta, que no ha habido un salto de productividad que lo justifique, para ellos hay mucha evidencia que apunta a la fragilidad de la situación cambiaria. La evidencia, la prueba es que no se ha podido eliminar totalmente el CEPO, las reservas netas del BCRA son negativas por unos u$s8.000 millones, la cuenta corriente del balance cambiario viene siendo negativa desde julio del año pasado y el crawl del 1% mensual generará en el futuro mayor retraso cambiario.
La despedida de Mariano de los Heros en la ANSES por haber anunciado un plan de reforma previsional y de Sonia Cavallo economista y diplomática argentina como embajadora de Argentina ante la OEA, porque su padre Domingo Cavallo pasara en un instante, para el presidente, de ser el mejor economista de la historia a ser un impresentable, muestra un razonamiento que puede considerarse irracional. La controversia entre Cavallo y Milei ilustra una discusión técnica profesional que según Juan Carlos de Pablo es eterna, mientras el modelo necesita de inyección constante de dólares para compensar el flujo adverso de la cuenta corriente y sostener el nivel actual del tipo de cambio, al menos por ahora.
Equilibrio fiscal, baja de la inflación, eliminación de los gerentes de la pobreza, dio sus primeros resultados. Surgen varias incógnitas: ¿Alcanza? ¿Estamos bien?. Las últimas encuestas dicen que la inflación ya no es para los argentinos el principal problema. La decisión de convertir por decreto al Banco Nación y Yacimientos Carboníferos Río Turbio en Sociedades Anónimas, y la insistencia de un Acuerdo de Libre Comercio con EEUU. El nombramiento por decreto de Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla para integrar la Corte Suprema de Justicia va en línea con el intento por cambiar el eje de la discusión.
El programa con el FMI puede ofrecer algún alivio, pero existen dudas del organismo sobre la capacidad nacional de aumentar las reservas. De ahí que el moño tarde en colocarse. El desafío es sostener la recuperación económica que está en marcha. Todo indica que continuará durante 2025, impulsada por los aumentos en el crédito y los salarios reales, que será apoyada por las inversiones ligadas al RIGI y que vienen por la baja del riesgo país.
No hay que enamorarse de los instrumentos, algo así como “dormirse en los laureles” hay que seguir adelante a pesar de los dichos en el Financial Times, que entrevista al premio Nobel Abhijit Banerjee quien expresa que: «La gente no confía en los economistas». Milei pareciera ser una excepción, sin embargo sus dos errores no forzados pueden generar un cambio de la opinión pública.
Como alguien dijo alguna vez, la mejor manera de predecir el futuro es crearlo; Milei que solo acepta la adhesión incondicional del ciento por ciento de sus decisiones, pasó de “escribir los diarios” a “leerlos” tuvo unas semanas, asimilando los golpes de sus propios errores, en las que perdió la capacidad y oportunidad de manejar la agenda.
Según el filósofo David Hume: “El hombre es el mayor enemigo del hombre” y Martín Rodríguez Yebra parece haberlo interpretado en el título de su artículo de La Nación del domingo pasado “Milei, ante su enemigo más temible: Milei”. Los errores no forzados afectan a los principales atributos del personaje político: solvencia técnica, honestidad, autenticidad. Invocamos que prontamente las fuerzas del cielo nos rescaten y desdramatizando recordemos la esencia de la doctrina Grondona, ¡¡TODO PASA!!.
José Luis Stella
Licenciado en Economía.