La secretaria general Cristina Ledesma, advirtió por la difícil que el sector sufre meses de baja producción, salarios atados a la garantía horaria y una creciente pérdida de puestos laborales. Además, cuestionó el intento empresario de modificar el convenio colectivo.
La actividad de los trabajadores fileteros atraviesa un escenario complejo en Mar del Plata, marcado por largos períodos de baja producción y una reducción progresiva del trabajo en tierra. Así lo describió Cristina Ledesma, secretaria general del Sindicato de la Industria del Pescado (SOIP), quien advirtió que la situación se profundizó durante los últimos años.
Ledesma explicó que en las últimas semanas comenzó a registrarse una mayor actividad luego del regreso de los barcos que trabajaron en el sur y la finalización de la temporada de langostino. Sin embargo, señaló que durante varios meses numerosas plantas funcionaron con trabajadores cobrando la garantía horaria.
“Nosotros ya estamos acostumbrados a esta situación porque la atravesamos casi la mayor cantidad de meses del año. Y no este año: venimos de años cada vez peor”, sostuvo en diálogo con Extra Radio.
Según explicó, durante los períodos de menor actividad el sindicato recurre a la asistencia alimentaria que recibe de la Provincia para acompañar a los trabajadores. “No es la salvación del trabajador, es una ayuda nada más”, aclaró, al mencionar la entrega de bolsones de mercadería.
Uno de los principales focos de preocupación está puesto ahora en la discusión del convenio colectivo. Ledesma contó que en la primera reunión con el sector empresario se planteó la eliminación del artículo vinculado con la garantía horaria del convenio 161/75. “Nosotros lo rechazamos por completo. No queremos que se toque un punto y coma del convenio”, afirmó.
La dirigente explicó que el convenio establece para los fileteros una garantía de 3.220 kilos mensuales, mientras que el convenio Anexo Pyme contempla como referencia el Salario Mínimo, Vital y Móvil, lo que implica una diferencia sustancial en los ingresos.
Ledesma también describió un achicamiento de la actividad pesquera en tierra, especialmente en torno a la merluza, que calificó como una “zafra” cada vez más corta. “El trabajo y la producción en tierra cada vez se va reduciendo más”, advirtió.
Finalmente, sostuvo que los trabajadores continúan resistiendo la situación porque tampoco encuentran alternativas laborales en otros sectores. “Trata de aguantar con lo poco que tiene y subsiste como puede”, resumió.