Se trata de un sondeo de la Universidad de San Andrés el cual reveló que cae la preocupación respecto a la inflación, pero crece la pobreza. El 63% de los consultados dicen estar insatisfechos con la situación general.
En un contexto de crecientes preocupaciones económicas, la última encuesta de satisfacción realizada por la Universidad de San Andrés (UdeSA) revela una marcada disminución en la percepción positiva del gobierno liderado por Javier Milei. Según los datos recabados, un 63 por ciento de los encuestados se declara insatisfecho con la situación actual del país, contrastando con un 33 por ciento que manifiesta satisfacción. Este resultado refleja una caída de 8 puntos en comparación con los datos de mayo, cuando un 41 por ciento de los ciudadanos expresaba su conformidad con la gestión presidencial.
A pesar de este descontento general, la imagen personal de Milei se mantiene relativamente estable, con un 48 por ciento de aprobación frente a un 49 por ciento de desaprobación. Este dato sugiere que, aunque la figura del presidente no ha sufrido una erosión significativa, las preocupaciones económicas están comenzando a impactar en la percepción de su gestión.
La encuesta de UdeSA también destaca un cambio en las principales preocupaciones de los ciudadanos. La pobreza ha superado a la inflación como el problema más acuciante, reflejando el impacto de la recesión en la vida cotidiana de los argentinos. Además, los bajos salarios han emergido como una preocupación grave, situándose al mismo nivel que la inflación en la lista de inquietudes de la población.
Este escenario pone de manifiesto que, aunque la reducción de la inflación sigue siendo uno de los principales logros políticos de Milei, la aparición de problemas vinculados a la recesión, como la pobreza y el desempleo, representa una amenaza creciente para su administración. Los ciudadanos demandan soluciones efectivas a estos desafíos económicos, que continúan afectando su calidad de vida y generando descontento con el rumbo del país.
En conclusión, los datos de UdeSA reflejan un panorama complicado para el gobierno de Javier Milei, que deberá enfrentar con urgencia las preocupaciones económicas que están deteriorando la percepción de su gestión y afectando la satisfacción general de la ciudadanía.