El titular de la Federación de Luz y Fuerza, Guillermo Moser, aseguró que el sistema eléctrico funciona con normalidad en el sudeste bonaerense, aunque advirtió por el impacto de la recesión, las tarifas y la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores.
En el marco del Congreso Ordinario de la Federación Argentina de Luz y Fuerza que se desarrolla en Mar del Plata, el secretario general del gremio, Guillermo Moser, llevó tranquilidad a los vecinos al afirmar que “no hay riesgo de cortes de energía eléctrica” en la ciudad, pese a las dificultades que atraviesa el sistema energético nacional y el última gran corte de gas que afectó a nuestra ciudad.
“Quédense tranquilos, no hay problema con el suministro eléctrico en Mar del Plata”, expresó Moser durante un contacto con la prensa. Y aclaró: “Hoy el país se calefacciona por energía eléctrica y eso genera una demanda alta, sobre todo en zonas donde no hay gas. Pero el sistema está respondiendo. Lo que sí preocupa es el impacto del aumento de tarifas, porque la gente tiene cada vez más dificultades para pagar”.
El dirigente también se refirió a la situación de los trabajadores del sector eléctrico, con énfasis en la negociación paritaria. Según explicó, si bien el acuerdo salarial sigue la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC) nacional, eso no refleja la inflación real que se vive día a día. “Estamos con el IPC, tanto en las cooperativas como en las cuatro grandes distribuidoras de la provincia. Pero una cosa es lo que dice el índice y otra lo que ves en la góndola. El 1.6% que informaron no se entiende cómo lo sacan. No puedo denunciar, pero tampoco mirar para otro lado”, sostuvo.
En relación a la Central de la Costa, el agente generador del Mercado Eléctrico Mayorista, Moser señaló que existe “preocupación” por la continuidad de los contratos de generación que vencen en 2027. “Hay versiones de que se está evaluando un nuevo esquema con baterías, pero no hay definiciones”, indicó.
Finalmente, remarcó que el contexto de recesión se siente con fuerza en el sector energético, no por falta de generación sino por el desplome del consumo: “La gente prioriza qué pagar y muchas veces la luz queda relegada. Esto no es nuevo, pero ahora se agrava. Se ve en las facturas impagas y en la caída de la demanda”.