Residentes de Moreno al 3400 aseguran que la acumulación de residuos aumenta semana tras semana y cuestionan la prestación del servicio de recolección. También reclaman mayores controles y respuestas concretas del municipio.
La problemática de los microbasurales volvió a encender el malestar en distintos barrios de Mar del Plata y, esta vez, las quejas se concentran en la zona de Moreno al 3400, donde vecinos advierten que la acumulación de basura se transformó en una situación cotidiana.
En el lugar pueden verse bolsas con residuos domiciliarios, restos de poda, botellas, escombros, cartón y desperdicios de distinto tipo que permanecen durante días sobre la vía pública. Según sostienen quienes viven en el sector, el foco de suciedad crece constantemente y genera malos olores, presencia de roedores y un deterioro general del entorno.

Los reclamos apuntan tanto a la falta de conciencia de algunas personas que arrojan residuos en cualquier horario como al funcionamiento del servicio de recolección que presta la empresa Transportes 9 de Julio. Los vecinos aseguran que la limpieza resulta insuficiente y que, aun después de ser retirados los residuos, el basural vuelve a formarse rápidamente.
La situación también despertó cuestionamientos desde sectores de la oposición política, donde remarcan el elevado costo que representa el contrato de recolección para el municipio y sostienen que los resultados en materia de higiene urbana están lejos de lo esperado.

Las críticas aparecen además en medio de la campaña municipal “Orden y control del espacio público”, impulsada por el gobierno local con el objetivo de reducir los basurales a cielo abierto y mejorar la limpieza de distintos sectores de la ciudad.
Sin embargo, para quienes viven en las inmediaciones de Moreno al 3400, la realidad diaria refleja otra situación. Afirman que los problemas persisten pese a los anuncios oficiales y reclaman mayor presencia municipal, controles más estrictos y medidas sostenidas que impidan que el lugar vuelva a convertirse, una y otra vez, en un basural improvisado.