Confirmaron el procesamiento de un imputado de captar adolescentes para explotarlas sexualmente

Confirmaron el procesamiento de un imputado de captar adolescentes para explotarlas sexualmente

Los hechos se desarrollaron en Otamendi al menos entre 2006 y 2012 y tuvieron al menos once víctimas de entre 13 y 18 años de edad. De acuerdo con la investigación, el acusado captaba a las jóvenes y niñas en situación de vulnerabilidad, a quienes suministraba estupefacientes para explotarlas sexualmente con trabajadores rurales.

26 de septiembre de 2022

En línea con el dictamen del fiscal general Daniel Adler, la Cámara Federal de Apelaciones de Mar del Plata -con los votos de los jueces Eduardo Jiménez y Alejandro Tazza- confirmó el procesamiento de un hombre acusado del delito de trata de personas con fines de explotación sexual agravado, pues la maniobra tenía como víctimas a personas menores de edad.

 

“Las maniobras de captación y recepción de las niñas tenían como principal fin su explotación sexual”, había señalado el representante del MPF, lo cual fue refrendado por los camaristas tras analizar el caso.

 

En la resolución, dictada el 8 de septiembre pasado, los magistrados entendieron que había prueba suficiente para dar cuerpo a la acusación por hechos que se habrían extendido al menos desde 2006 y hasta agosto de 2012, cuando se realizaron los allanamientos en el marco de esta causa.

 

En la causa por trata de personas se estableció que el imputado primero ganaba la confianza de las jóvenes, quienes permanecían en su casa por varias horas, días o incluso semanas: “En su casa tiene todo un mundo para chicas jovencitas, como tacones altos, planchita, pinturas”, señaló uno de los testimonios incorporados en la causa.

 

De acuerdo con la imputación, les ofrecía estupefacientes a las víctimas, con la finalidad de prostituirlas con él o con trabajadores rurales. La mamá de una de las niñas sostuvo al prestar testimonio: “Les hace un trabajo fino a las chicas; primero les da droga, además de ropa y otras cosas, para luego prostituirlas”. Los dichos de cuatro trabajadoras de escuelas de Otamendi fueron en el mismo sentido: se sabía en el pueblo que el acusado “llevaba a las chicas a las cuadrillas”.

 

Las conductas endilgadas al imputado son las de captación y acogimiento con fines de explotación sexual. “El encausado atrajo a menores de edad a su domicilio ganándose su confianza, brindándoles acceso a internet, entrenamientos, ropa y cosas de su casa, de ese modo concurrían asiduamente al sitio estableciendo un vínculo con el imputado, quien las incitaba al consumo de sustancias estupefacientes, fomentando la adicción y así reforzar la sujeción de las niñas a su influencia y poder, a la vez que las trasladaba a localidades aledañas y a campos donde mantenían relaciones sexuales con peones”, señaló la Cámara Federal.

 

Las víctimas «concurrían asiduamente al sitio estableciendo un vínculo con el imputado, quien las incitaba al consumo de sustancias estupefacientes, fomentando la adicción y así reforzar la sujeción de las niñas a su influencia y poder, a la vez que las trasladaba a localidades aledañas y a campos donde mantenían relaciones sexuales con peones», consideró el tribunal.

 

“Para lograr que las menores concurrieran a su domicilio, las invitaba directamente o por intermedio de otras víctimas que ya habían sido reclutadas con anterioridad, todo ello en un marco de profunda escasez económica, situación de minoridad, carencias emocionales de las víctimas y consumo problemático de estupefacientes”, detallaron los camaristas.

 

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